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BETTYE LAVETTE

The scene of the crime

ANTI-Records, 2008

 

Texto: Asier R.

 

Debo admitir sin vergüenza que el mundo del soul lo he tocado solamente de refilón, más superficialmente que el del jazz incluso. Hay mucha música y muy poco tiempo. Aún así, la música es música de modo que ¿por qué no comentar este espléndido álbum?

 

Hasta hace escasos días Bettye Lavette era para mí un nombre desconocido y, maravilla de las conexiones, llegué a ella a través de un grupo de sobra conocido llamado Drive By Truckers, grupo que la sirve de acompañamiento en el disco que comentamos en cuestión aunque las palabras más bien sería “grupo arropador”.

 

Pero no los engañemos, la grabación es ELLA y el acompañamiento es sabio precisamente por eso. No hay que tapar en ningún momento ese torbellino que es semejante cantante. ¿O tal vez es una fina lluvia de esas que al final acaban calando hasta los huesos? Es las dos cosas, para que nos vamos a engañar, de hecho es también la chimenea en la que secarnos.

 

Oyendo el disco, me doy cuenta que hay algo que hermana al blues y al soul, algo independiente de la Historia. Creo que ambos géneros van muchas veces independientes de la composición. Sé que parece un herejía, pero a veces te adentras en las interpretaciones que estás oyendo y son tan intensas que realmente olvidas la canción en si.

 

Esto me pasa al escuchar algunas de las canciones del disco. De repente me imagino las cuerdas vocales de esta MUJER y las veo estirándose como si dos grupos de personas jugasen a la cuerda y acabasen deshilachándolas. Pasas a otra canción y la imaginas recomponiéndose, eso si a base de un cemento hecho de alcohol fabricado en alguna bañera.

 

Ella juega con la voz, juega con la música que la acompaña y juega con la melodía. Si se siente triste nos sentimos tristes, cuando sale a luchar se introduce en nosotros una energía difícil de parar. Lo que quiero decir, en resumen, es que te transmite una empatía y una emoción cada una de las canciones, que casi parece imposible. Del lamento al susurro que cierra el disco, se nos suceden cantidad de estados de ánimo por los que solo cabe darle las gracias a esta maravillosa mujer.

 

La pregunta es: ¿por qué han tardado tanto tiempo en rescatarla del olvido?

Y la respuesta es: eso ya da lo mismo, solamente queremos, por favor y mil veces por favor, que siga con nosotros por mucho tiempo.

 

PD: Aunque el disco está compuesto por versiones, hay una canción compuesta por Betty y Patterson Hood de DBT que me hace pensar si no deberían haber ido por ese camino. Esa pieza, que ya es genial desde el título: “Before the money came (The Battle of Bettye Lavette)”, es realmente inconmensurable.

 

 

 

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