| |
Texto:
Marcos
Ripalda
Abre con la hipnótica “Archangel” y se acabó el disco. Eso parece.
Le echas valor. Le dedicas unas cuantas escuchas. Y más teniendo en
cuenta que te gustó el debut. Y es que apenas un año después te has
dado de morros con Untrue y no te convence, a pesar de que
las críticas no dejan de elogiarlo. Entonces, haces lo que te
comenta el amigo Alfonso, fiarte de ti mismo. ¿A qué viene si no
elogiar este disco aburrido o poner por las nubes los descartes del
soporífero New Moon, de Elliott Smith? Que digo yo que si son
descartes, será por algo.
Si hace apenas un año Burial creaba brumas misteriosas y
paisajes sonoros que te convidaban a pasar una temporada en los
bosques de Twin Peaks, antes de que todo se fuera al garete,
con este segundo asalto nos convida a hacer autostop por tierras
yermas. Dubstep renegrido, oscuro, inestable. Sopor. Gana puntos,
eso sí, en los últimos temas del disco, pues el sonido se ve
enriquecido y la cadenciosa monotonía es más soportable. Desde
luego, un disco entero con canciones tan memorables como “Archangel”
sería una obra maestra inmediata. Nadie lo pondría en duda. Aunque
imagino que todo se exagera. Recomiendo reposo.
|