| |
Texto:
Marcos
Ripalda
David Thomas Broughton no es una rareza más en el vasto panorama
musical alternativo. Su voz puede deleitar y enamorar como la de
Antony o revivir por unos instantes a Elvis Presley. Resulta
conmovedor, misterioso y excesivo al mismo tiempo. El hombre que se
abraza a su guitarra y hace ruiditos con todo lo que pilla en un
escenario, ahonda en su segundo LP, tras la marcianada
The Complete Guide To Insufficiency
(2005), en los mismos páramos emocionales de su particular folk
extraterrestre. A este Devendra Banhart del futuro, a veces
le falta fuelle, sí, y parece que se va se va, pero se recupera en
temas tan sublimes como “Why Are You Not Here” o “Nature”, que van
adentrándose poco a poco en el torrente sanguíneo y una tarde se
quedan para siempre.
¿Visionario? ¿Genio? ¿Ganso de cuidado? Disfrútalo y no te plantees
más. No es, ni mucho menos, un trabajo redondo, y puede que pase
desapercibido para el gran público, como casi todo. Hay, de hecho,
canciones tontas e, incluso, más aún, pues al amigo también le da
por hacer el jili, que es lo que tiene estar un poco out. La
mayoría de sus canciones son auténticos experimentos, y es
precisamente este factor lo que las hace especiales y las dota de
esa magia que en sus directos se multiplica en un espectáculo de
pirotecnia cero, glamour uno y originalidad nueve.
Muy recomendable el EP David Thomas Broughton vs. 7 Hertz
(2007). Queda comprobar si su nuevo largo, 5 Curses, que
editará Golden Lab Records nos lo sitúa en Venus o lo atornilla al
suelo terrestre.
www.myspace.com/davidthomasbroughton
|