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Texto:
Ángel Muñoz
Galicia se me antoja como Escocia. Me explico, musicalmente hablando
casi nunca me defrauda, así como ese frío rincón del Reino Unido ha
dado a luz conjuntos de la talla de Teenage Fanclub o Belle and
Sebastian, nuestro húmedo extremo septentrional ha alimentado desde
siempre nuestro rock con grupos de la talla de Siniestro Total,
Golpes Bajos, Piratas o Deluxe. La última perla surgida de esta
tierra son Elodio y los Seres Queridos.
Deslumbrante. Sencillamente deslumbrante me parece su álbum de
debut, en el que se ve la mano de la producción de Xoel con unos
arreglos sumamente elegantes a las canciones que llevaban meses
circulando por la red. Este es uno de esos casos en los que la
expectación previa no defrauda para nada. Eladio Santos y sus chicos
habían logrado captar desde My Space la atención de cientos de
seguidores y de medios musicales como Radio 3 en la que se dio a
conocer su impresionante “España a las 8”.
Elodio y los Seres Queridos facturan un pop elegante y melancólico,
con letras cercanas y profundas en las que aportan una luz especial
a problemas y sentimientos cotidianos.
El
largo empieza con “Mentes cerradas”, que ya anticipa, y no desengaña
a medida que van pasando canciones, que clase de perlas nos va a
regalar a los oídos, canciones como “Medidas desesperadas” o el
espectacular final “Al Himalaya” son canciones de pop suave,
elegante, tranquilo, casi onírico, con una presencia impresionante
del bajo que proporciona un ritmo ancestral a los temas que se
acercan a la canción de autor, con unas letras increíblemente
acertadas que van directas al corazón. Son canciones que ya
conocíamos a través de la red, pero en las que hay que destacar como
ya hemos dicho, la producción de Deluxe, que colabora directamente
en varios cortes, y que les llega a acercar al blues con algunos
arreglos de cuerda en “Medidas desesperadas”. En medio de este lago
de quietud surgen inmensas, divertidas, las maravillas de pop
pegadizo, bailable que suponen “España a las 8” y “Eso que vemos por
la televisión” que me recuerda a ese pop bailable, ochentero y
sublime del Razzmatazz de Pulp, con un manejo acertadísimo de los
tiempos para provocar sólo eso, que movamos las caderas con una
sonrisa de oreja a oreja.
Uno de los descubrimientos del año, un largo incontestable en cada
uno de sus cortes, están llamados a ocupar un lugar privilegiado en
la nómina de artistas que están surgiendo en el cada vez más animado
panorama del pop nacional. Ellos estarán entre los grandes. Ellos si
reinarán.
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