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Texto:
Ruth
Bautista
Ferraby Lionheart es un valor seguro para cubrir esos
momentos en el día, o en la semana, en los que todos necesitamos un
toque de delicadeza y sobre todo elegancia. Catch the brass ring,
de título misterioso y quizás más propio de un libro de Tolkien, es
un disco poco común, muy sobrio, de matices clásicos y de múltiples
capas sonoras, que ni son recargadas a lo Rufus Wainwright ni
empalagosas a lo Bart Davenport. Quizás ayude la voz de Lionheart,
inocua y suave, lejos de la calidez de Iron & Wine, ni grave ni
profunda, pero muy bien usada, pues la aparente ausencia de detalles
le permite crear una fría intimidad, terriblemente confortable.
Lionheart utiliza cual artesano el piano y los violines en
temas como “Call me the sea”, las cuerdas en “A bell & tumble” o los
vientos en “Before we’re dead”. Y conforma en este Catch the
brass ring un disco sin estridencias, discreto, que bien merece
una escucha. Repetir o no es ya tu elección.
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