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Texto:
Ángel Muñoz
Una vez más
nos enfrentamos a la incógnita del segundo álbum de cualquier grupo,
una de las reválidas más importantes de cualquier banda, y más si se
trata si no de superar, al menos de mostrar la suficiente solvencia
después del bombazo del álbum de debut de Gnarls Barkley, St.
Elsewhere, y sobre todo su trallazo “Crazy”, inolvidable desde
luego.
De cualquier
modo, como todos sabemos, no estamos hablando del segundo álbum de
unos recién llegados, de cuatro chicos muertos de éxito. Con las
tablas, y la voz de Cee-Lo ( Thomas Calloway ) , pero sobre todo,
con la maestría a los platos y a los samplers de la otra parte en
cuestión del dúo, Danger Mouse ( Brian Joseph Burton ), y dos años
de trabajo con las ganas de divertirse y hacer bailar, sólo podían
dar como resultado, la perfecta continuación, y consolidación de
este proyecto : The Odd Couple.
Más de lo
mismo, pero mejorado. ¿Qué se puede esperar de la unión cinta va
cinta viene, bases y voces, de un tipo capaz de remasterizar el
Álbum Blanco y el Álbum Negro para parir The Grey Album, o
producir a Gorillaz, y un negrazo de voz potente, que se desenvuelve
con maestría en los sensuales ritmos del R&B y el soul, rapeando sin
reparos cuando la ocasión lo merece?. Pues un discazo como St.
Elsewhere, con el problema de que, teniendo grandes temas, de que
siendo un gran álbum, todo quedaba un tanto a la sombra de ese
temazo, “Crazy”, y sabemos que muchos dan al play tan sólo hasta el
hit. The Odd Couple es mucho más coherente. Danger Mouse se
divierte y se desenvuelve con un descaro rabiosos sobre los ritmos
más bailables, alegres y sucios de la música negra de los 70 y 80, y
la voz de Cee – Lo sigue cautivando deslizándose con un acoplamiento
perfecto sobre las bases de Burton. Y dan un poco de todo, un menú
de degustación exquisito. Dejan trallazos bailables que no le van a
la zaga al traído y llevado “Crazy”, como el tema de apertura del
disco “Charity Case”, “Going on” o el apabullante cuarto corte “Run
( I’m a natural disaster)”, con el que es imposible que no se te
vayan los pies, coros setenteros, hammond desenfrenado, bases R&B
aceleradas y la voz de Cee-Lo desgranando toda su escala. El disco
incluye algunos temas más lentos, como el segundo “Who’s gonna save
my soul?” para lucimiento de la voz de Cee-Lo con sus profundos
matices sureños, el tema es muy bueno, pero en otros del estilo como
el noveno, “No time soon” se estrellan ante el riesgo de dejar en
estado de profundo sopor al oyente. Y mis favoritas “Whatever” y
“Surprise” , dos temas ligeramente bailables, tranquilos y
compactos, con las bases más sugerentes del álbum y sobre las que
Cee-Lo muestra todo su repertorio vocal.
En definitiva,
el segundo disco, siempre destroza o consolida, es clave en la
trayectoria de un grupo, y en el caso de Gnarls Barkley, estos dos
chicos lo han bordado, ritmos sucios para mover las caderas y la
coherencia suficiente para sin darte cuenta desembocar en un sofá
con un Cosmopolitan en la mano. Un discazo.
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