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Texto:
Ángel Muñoz
El
Ying y el Yang, la salsa agridulce, la pileta fría la pileta
caliente… la vida está llena de contrastes, y en esto se basa, como
en los anteriores, el tercer disco que nos ofrece la ya duradera
colaboración entre la ex Belle and
Sebastian y el ex Queen of The
Stones Age.
Aunque el sonido en general del disco se aleja ya completamente de
los postulados de la genial banda de Glasgow para abrazar las raíces
y tradición americana, y la responsable final de la producción y
composición del disco es Isobel, todo el trabajo se basa en ese
contraste. La voz dulce y aterciopelada de Isobel y el potente
desgarro de Mark; composiciones tradicionales con esa melancólica
simpleza que destilan los temas de la escocesa, como “Eyes of Green”
o “Time of The Season”, y blues salvajes con guitarras aceradas y en
las que la voz quebrada del gran Lanegan se mueve como pez en el
agua, “You won’t let me down again” (con el
Smasing Pumpkins James Iha a la guitarra) o “Get
Behind Me” o la misma “Hawk”. Cada uno funciona en lo suyo, y juntos
forman un tándem curioso y bien engrasado. El acercamiento a la
música americana se hace más que evidente en dos versiones de Townes
Van Zadt, “Snake Song” y “No Place To Fall”. Mis dos favoritas,
“Come Undone”, una elegante composición con regustos neoyorquinos de
aire crooner y la sencilla canción “Cool Water” que podría haber
firmado el mismo Micah P. Hinson, guitarra y voz ronca, y caricias
femeninas con unos impresionantes coros.
Un disco que no depara ninguna sorpresa, tampoco se esperaba, pero
deja un buen puñado de buenas canciones que depara una más que
agradable escucha, que ya es mucho en ocasiones.
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