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Texto:
Ángel Muñoz
Bueno, con esta reseña termino ya definitivamente de repasar lo
mejor del 2009, y por supuesto que Heavenly Hell debe de
estar en ese podio por méritos propios.
Heavenly Hell
es el primer trabajo lanzado al gran público y editado por una
multinacional de la banda unipersonal del mallorquín Luis Albert
Segura en la que él toca todos los instrumentos, aunque en directo
se rodea de una muy solvente banda proveniente de todos los grupos
ilustres de la isla como mis adorados Sexy
Sadie.
L.A.
puede ser un desconocido para el gran público pero no es un recién
llegado ni mucho menos. He de reconocer que no he escuchado sus
primeros trabajos pero sí Welcome Halloween del 2007, el
último de 3 trabajos autoeditados en su pequeño sello Dreamville
Records. Luis Albert no solo tiene talento y oficio, sino la
constancia y el perfeccionismo de un auténtico orfebre musical,
pendiente de cada acorde, de cada arreglo, de cada melodía.
Deudor y admirador del rock americano de los 90, de las mejores
melodías grunge, que no de su vestido de brutal shoegaze y
distorsión, y del rock más clásico revisado por todas las bandas
post grunge, su música recuerda a los mejores
Pearl Jam, Soundgarden,
Blind Melon o
Soul Asylum, al virtuosismo
guitarrero de Matthew Sweet, a
unos Death Cab for Cutie, a la
épica de Travis o incluso
regustos de Nada Surf y saliéndonos del guión, algunas
melodías con aires de Coldplay.
Heavenly Hell
es
redondo. Pocos discos he escuchado con unos arreglos tan perfectos.
Todo está equilibrado, nada sobra y nada falta. Puro rock clásico
americano, estribillos pegadizos, arreglos espectaculares. Sería la
pieza perfecta para dotar de calidad y credibilidad a cualquier
radiofórmula. Desde el comienzo del largo con la enorme “Crystal
Clear” se van desgranando pequeñas joyas, “Stop the Clocks”,
“Elizabeth”, “Close to you” , la maravillosa “Hands” o la épica
“Microphones and Medicines” que se escuchan de manera desenfadada en
una reunión de amigos, en un bar, que permiten que bucees en ellas
maravillándote de cada melodía, que funcionan desnudas en su puro
esqueleto melódico, tal vez en eso esté el secreto, una buena
melodía, talento y trabajo; son comerciales sin haber nada de malo
en ella, realmente la calidad tiene que funcionar, si los tiburones
de Universal han olido la sangre en las aguas de Mallorca y les han
metido en el mismo saco que a U2 por algo será.
Con su directo del FIB demostraron que también allí son muy grandes.
No les falta nada, ni siquiera la simpatía de la versión de “Girls
just wanna have fun” que últimamente parece ser la canción de moda
para versionear del indie patrio.
Un
pedazo de músico, de banda y todo un discazo. De lo mejor del 2009,
un clásico imprescindible. Seguiremos atentos porque Luis Albert
Segura y sus chicos mallorquines darán que hablar. Seguro.
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