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Texto:
Ruth
Bautista
A hit is a hit,
que decían en uno de los primeros capítulos de Los Soprano. Y este
Broken Hearted Lover, reedición del debut de Lonna Kelley,
contiene ocho largos temas que están cerca de serlo, pero no lo son.
Sobre todo “I should have known” y “Sank”, que abren el disco y se
aprovechan del factor sorpresa.
El álbum posee clase y sobre todo potencial. Una voz,
principal gancho del disco, al estilo Jolie Holland, algo más melosa
y grasienta, que irá ganando con los años. Si la frescura no decae y
Kelley consigue añadir esa pizca de cayena que les falta a los
temas, podemos esperar de ella un gran disco. Al parecer el
siguiente está a punto de ver la luz, aunque es previsible que en él
la voz de Kelley aún suene demasiado joven, demasiado poco trillada
y dolorida, para tener la pegada necesaria para remover los
internos.
Hasta que ese momento llegue, en el que la experiencia dé
profundidad a una voz con carácter (al ejemplo de Cat Power me
remito), este disco no es un mal adelanto.
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