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Texto:
Ángel Muñoz
Ya
tenemos aquí el esperado cuarto álbum de los sevillanos, con muchas,
muchas sorpresas, que si bien no han sido del agrado de todos, a mi,
después de algunas escuchas y superada mi ligera desazón, me
convence bastante.
Cambio de discográfica, cambio de batería, y cambio de estilo
bastante radical la verdad. Debut apabullante con su Disco Blanco,
y dos trabajos más cada dos años, su Disco Negro y Disco
Rojo y cuatro años de silencio. ¿Qué ha pasado en Maga? Nos
tenían acostumbrados a un barroquismo marciano dentro del panorama
pop nacional. Con su Disco Blanco sentaron cátedra y
deslumbraron con unas letras oscuras e indescifrables que realmente
uno no sabía (y perdonen la ignorancia) si estaban compuestas desde
un punto de vista puramente estético – lingüístico, o si tenían
algún sentido, herméticas y fuera de lo común en cualquier caso; y
una recarga instrumental repleta de talento, una estrella polar en
el firmamento indie.
A
la hora del sol supone un paso hacia un pop digamos más convencional, más fácil y
digerible. Las letras siguen poseyendo una belleza críptica pero son
más claras y entendibles, y sobre todo la música se despoja de tanto
oropel, es pop desnudo, reducido a un esqueleto clásico, bajo,
guitarras y batería bajo unos parámetros convencionales y unos
medios tiempos cuidados. ¿Se han cansado ellos mismos de su propio
barroquismo? A la hora del sol es muy buen disco, tal vez
marque el comienzo de una nueva época en el trío que por supuesto
iremos siguiendo, pero solo si es muy bueno se sale airoso de la
comparación constante de su Disco Blanco. El trabajo comienza
muy bien, “La balsa”, “Harás y romperás” o “Hasta despertar” son
canciones muy brillantes, un ejercicio perfecto de pop atemporal, y
el cierre del disco son dos preciosas canciones en un broche
perfecto, “Silencio” y “Último mar”, pero realmente la parte central
del disco es una medianía.
Los sevillanos tienen siempre el problema de lo que se espera de
ellos, que siempre es más. A la hora del sol me parece un
disco más que correcto, muy bueno, pero no deslumbrante, y
desconcertante para sus seguidores. Probablemente enganchen más
fieles con este pop más cercano, y tal vez seco el pozo de las
espirales oscuras y dado el paso al frente hacia esta nueva línea
musical estemos ante la mencionada nueva etapa de Maga, etapa que
afrontamos con la esperanza de volver a babear ante un trabajo suyo,
escuchando algunas de las muy recomendables canciones que contiene
este A la hora del sol.
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