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Texto:
Juan Aguado
Siete años después de 100th
Windows cae en nuestras manos un nuevo trabajo de
Massive Attack,
con el aliciente de la vuelta de Grant “Daddy G” Marshall a la
formación tras su baja paternal desde el 2001.
Todo tipo de comparación con la
terna mágica de los de Bristol, léase Blue Lines,
Protection y Mezzanine puede ser injusta, pero los
cimientos están ahí, dejando a un lado la experimentación mas pura y
dura, este trabajo rezuma de un cariz mucho más orgánico, más
palpable, definitivamente real.
La amplia lista de colaboradores
ayuda a implicarse con este disco, pues en cada rincón de él (o en
su más amplia totalidad) podemos hallar un punto de encuentro, un
fugaz momento de cercanía. Ya sea a través de un fantástico Damon
Albarn en “Saturday Come Slow” que sí, no se exagera ni un ápice al
afirmar que no ha tenido una interpretación más intensa y sincera
casi en toda su carrera, o la voz susurrante de Hope Sandoval en
“Paradise Circus” que debe sentirse con los ojos cerrados en la
intimidad de la noche, o en el tema de inicio, con Tunde Adebimpe en
“Pray for Rain” y su atmósfera industrial, o los tintes más
cinemáticos de “Psyche” con Martina Topley-Bird…
Y no debemos olvidar a su vez que la
alineación titular también se encarga de las voces, como Robert Del
Naja en “Rush Minute” y “Atlas Air” temas en los que éste último
deja patente su acercamiento a las bandas sonoras. Temas que van
creciendo en nuestro interior, acelerando nuestras pulsaciones y
activando los sentidos, vamos que no hay que hacer mucho esfuerzo
para imaginárselos sonando en la carrera desesperada de Robert
Carlyle del comienzo de 28 Semanas Después por poner un ejemplo.
Qué bueno que estén de vuelta.
http://massiveattack.com/
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