| |
Texto:
Ángel Muñoz
Bueno, insisto en un punto de la reseña de Universal, de
La
Habitación Roja, la cosecha del pop español del 2010
va a ser gloriosa, ya lo está siendo. He leído muchas buenas
críticas, otras estupendas y unas pocas malas acerca del cuarto
trabajo de los maños; por mi parte me inscribo en las segundas,
estoy realmente encantado, y me gustaría contestar al argumento
simplón de las últimas que he leído, que se basan en que hacen más
de lo mismo. Sí, ¿y qué? Hacen más de lo mismo, pero mejor que
nunca. Y este es un argumento que he tratado de rebatir cientos de
veces desde estas trincheras, no es qué hagas sino cómo lo hagas,
¿quién se atrevería a decir que AC/DC
son malos? Y llevan 30 años haciendo lo mismo, y sin embargo, muy
bueno tienes que ser para dar un giro radical o incorporar nuevos
aires, estilos y experimentos sonoros para salir airoso del intento,
esto solo está al alcance de unos pocos (habéis escuchado ya el
último de Los Planetas??? En
breve en estás páginas), de hecho el recurso del cambio suele ser
una burda herramienta para grupos desahuciados con la que terminan
de hundirse en su falta de estilo.
Lo
dicho, Os reís porque sois jóvenes es realmente la
consagración de los maños, y su recompensa al trabajo inasequible al
desaliento de ensayo – error. En la línea de nuestro pop más directo
y luminoso como Sidonie o
Lori Meyers,
Tachenko siempre ha hecho buenos
discos de pop rápido, pero sin dar la campanada; para mi gusto,
anteriormente han tenido una derrota incipiente a un pop demasiado
simpaticón tipo La Casa Azul que
no termina de llenarme. Y trabajo tras trabajo, quito de allí, pongo
de acá, ensayo, compongo, escucho… y sale esta pieza de artesanía
sonora en el que nada falta ni sobra. De hecho, si alguna canción no
me termina de llegar son esas precisamente de pop demasiado ligero
como el single “Escapatoria”; por lo demás, el corte que abre el
disco, “Compañeros del Metal” es soberbio y anticipa que te va a
gustar lo que venga, de su puntito épico pasamos a un riff limpio y
claro, maravilloso, en “Vámonos”. “Tírame a un volcán”, “Sombras,
Tormentas”… pura energía con estribillos todas que recuerdas a las
dos escuchas, por algo será. Melodías lentas en “Respland’or” y “Las
Flores del Mal”… arreglos de cuerdas preciosistas y medios tiempos
contenidos.
Una maravilla que será un imprescindible de todos los festivales
este año, ganas tenemos de verlos ya sobre un escenario. Lo mejor de
Tachenko, y uno de los discos
españoles de este año en el que habrá tantos!
|