música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
     mundodisco     en vivo     reportajes     agenda

THE BLOODY HOLLIES

Yours until the bitter end

Alive Records, 2012

 

Texto: Asier R.

Supongo que la palabra para definirlo es rotundo. También se puede utilizar rock. O inspirado. A lo largo de este comentario, encontraremos varios adjetivos pero ya le digo a la gente que guste del rock & roll más adrenalínico que si no conoce este grupo, ya está tardando.

Estos tipos ya nos dieron buena cuenta de su valía con el anterior álbum Who to Trust, Who to Kill, Who to Love, hace ya mucho tiempo. Si bien el parecido entre ellos es mucho, se observa en este último, “Tuyo hasta el amargo final”, un sonido más pulido como característica principal. Curiosamente, esto no quita para que a pesar de eso parezca más inmediato, sobre todo por la espontaneidad que desprenden canciones como “I Dream of Bees”, “Leave That Woman Alone” o “Sticks and Stones”.

La cafrada absolutamente excitante que se han sacado estos cuatro músicos a través de sus composiciones es para enmarcar. Su cantante, Wesley Doyle, tiene una de esas voces absolutamente peculiares. Entre nerviosa y aulladora, parece que estuviese conectada directamente con la guitarra de Joey Horgen, para crear canciones impacientes, de riffs machacones y melodías penetrantes. Ni agresivos, ni bailables, sus temas están al margen de cualquier definición que no les emparente con el psicobilly más alocado sin ser ese el estilo que practican, ni de lejos. El caso es que The Bloody Hollies, desde aquellos inicios de garage-punk han tirado hacia un estilo que enlaza con el blues, el garage y el rock and roll en su penúltima grabación y que en este “Yours…” se transmuta en un genuino grupo del rock sin más. Con canciones que te mantienen en vilo.

Curiosamente, si bien en este álbum todo es aún más directo que en los predecesores, buena parte de las nueve canciones tienen gotas instrumentales que lo único que hacen es engrandecer las canciones. Quiero decir, el violín a cargo de Matt Resovich en “I Dream of Bees” no hace más que apuntar a un nivel más alto de la intensidad que se ha alcanzado previamente con la guitarra. El acompañamiento del propio Wesley Doyle con el xilófono en “Leave that Women Alone” no hace más que acompañar muy sutilmente la canción al igual que los teclados de “Sticks and Stones” y “Dead Letter” que están exactamente donde deben estar para darle un sabor diferente a dichos temas.

Lo más importante, un disco lleno de vitalidad y que demuestran exactamente qué es lo que querían hacer en este momento The Bloody Hollies. Y digo esto a propósito porque el número diez del disco, “John Wayne Brown”, que yo casi consideraría un tema extra (por lo alejado que está estilísticamente de las otras nueve joyas), nos demuestra que las fuentes de las que pueden beber estos muchachos son muy distintas y que con sus dobros (utilizados ya previamente en “Dirty Sex”), harmónicas y voces más relajadas, pueden volver sus composiciones hacia el country o el blues más purista que ya emplearon en un mestizaje absolutamente inspirado en el anterior álbum Who to Trust,...

Procedentes de Buffalo, se puede decir que The Bloody Hollies son un ejemplo claro de lo que lo que yo entiendo como rock más puro con innegable gancho y de largo recorrido. Al menos en mi caso, cuando estás escuchando un disco durante meses, incluso dos veces al día, tal vez deberíamos simplemente decir que la palabra que define este disco es adictivo, teniendo en cuenta que ni siquiera he nombrado canciones como “You’re So Cold”, “Good Night, Sleep Tight”, “So Grey So Green” o “Dress to Kill” que me parecen maravillas a la misma altura que todas las ya mencionadas.

 

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com