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Texto:
Ángel Muñoz
Con los discos de caras B y rarezas suelen ocurrir situaciones
dispares y creo que realmente dependiendo del grado de honestidad de
discográfica, conjunto, productores... en relación directa con la
popularidad comercial de la banda. Es decir, un disco de rarezas de
Lady Gaga (que ignoro completamente si existe) probablemente sería
una serie de chorradas dichas en las sesiones de grabación y en los
ensayos, remezclas de la remezcla de la remezcla de su tema más
conocido y cuatro acordes mal dados de cuando tenía 18 años, más o
menos; mientras que por ejemplo, uno de los Rolling Stones,
dependiendo del grado de esfuerzo y de honradez de quien acometa la
tarea, nos puede traer verdaderas joyas de arqueología musical, u
otro fiasco. Y en el sentido más puro, un disco de rarezas debería
de ser una colección de buenos temas que por una u otra razón se
quedaron en el tintero, o destellos íntimos de calidad que de tan
desnudos no pasaron por el estudio.
En el trabajo que nos ocupa, la honestidad por parte de Perros
Felices está fuera de toda duda, una serie limitada totalmente
artesanal de 110 ejemplares realizada mano a mano con el propio
artista. Cosas que no recordaba, un buen título. Precisamente
las cosas que no recuerdas suelen traer muy buenos recuerdos , una
foto en una caja, las viejas cintas al hacer la mudanza, una entrada
de un concierto en un libro... y es curioso comprobar tu evolución
vital a través de estos recuerdos olvidados y encontrados, la música
que te gustaba hace quince años, la chica con la que estabas hace
doce, el concierto que tanto te gustó hace ocho ... la primera parte
del disco, el de las demos, comienza a repasar de manera muy
personal la evolución de David Cordero, el gran músico tras el
proyecto Úrsula, evolución que ya comenté en la reseña de su último
trabajo de estudio Hasta que la soledad nos
separe. Comprende demos de 1Mil, Los peores
momentos y de Rencores a las 3, donde dentro de la
lluviosa melancolía de la música de Úrsula se reconocen regustos
electrónicos a lo Migala, siempre discretos, siempre acertados. "Mi
llegada", "Arañas", "Podría ser cierto" o "Martín se ha ido para
siempre" firmada por Family, son piezas felizmente recuperadas para
nuestro deleite. La segunda parte del disco, la de inéditos y
rarezas, nos entrega nueve perlas, remezclas, descartes, rarezas, de
los últimos años en los que David Cordero desnuda su música, la
vuelve más pura, y a su vez más profunda, envuelta en arreglos
electrónicos minimalistas. La remezcla de The Baltic Sea, "Osaka",
es realmente estremecedora; versiones de Leonard Cohen y los Misfits...
probablemente la parte más personal y deliciosa de Cosas que no
recordaba.
Úrsula - David Cordero, es uno de los músicos y de los proyectos más
interesantes que he descubierto, inquieto, genial... y unido al
oficio y cariño de Perros Felices, da como resultado maravillas como
las que tengo ahora mismo metida en la cadena sonando bajito
mientras todos duermen y yo veo llover. Os lo recomiendo, no os
arrepentiréis de la escucha de una sola canción.
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