


 |
Texto:
Marcos
Ripalda
Fotos:
Ruth Bautista
Lamentable el bochornoso espectáculo que ofrecieron los de
Melbourne en su concierto de Madrid. Para un servidor, Devastations
es una de las mejores bandas del planeta, conste. Dejemos esto
claro. Y lo mismo que los alabo en la reseña de este número, los
paso por el garrote. Ya lo dice el refrán: quien mal empieza, mal
acaba.
Los tres primeros temas suenan horrendos, pero te dices que
están calentando, como los boxeadores que se entrenan con
sparrings. Entonces llega “Previous Crimes”, una delicia de su
magnífico primer álbum, pero esto, ya lo adivinan, no soluciona
nada. Sobre todo, cuando se empeñan en tocarla en clave sosaina, que
no le hace justicia en absoluto. A partir de ahí, por supuesto, caen
en picado. Ay, y es que estos boxeadores están bien sonados. Los
grititos ridículos del cantante se acentúan (¿en qué canción de los
tres discos publicados hace algo así?) y sospechas que el que está
ahí arriba no es el cantante de verdad, el auténtico. Y, claro, con
la nueva película de Nicole Kidman acabadita de estrenar, remake
del clásico La invasión de los ultracuerpos, piensas que ese
Conrad Standish, que así se llama este elemento que se llena los
vasos de cubata hasta el filo con tintorro de botellón, o ha salido
de una vaina extraterrestre o simplemente no está en condiciones de
continuar con la pelea. Y es que el pobre (¿dónde se dejó esa voz
mezcla de Nick Cave y Aidan Moffat, de Arab Strap?) se creía que lo
estaba haciendo de maravilla, claro, porque entre el escaso público,
mucho sordo que aplaudía. Y es que abunda, desgraciadamente, este
tipo de sordera musical. Porque, claro, cualquier parecido con la
realidad de los discos fue fruto esa noche de la casualidad, aunque,
en este caso, ni eso, que estuvieron francamente mal, ya digo. Que
un grupo versione, reinterprete sus propios temas es norma habitual
del directo, y muy loable y hasta se agradece, pero de ahí a
reventar los temas y convertirlos en pesadillas sonoras, hay un
enorme trecho que ellos recorrieron de pe a pa. Tiene mérito haber
ofrecido un concierto tan malo con la cantidad de buen material que
atesoran. Porque Devastations no es un grupo de un hit y
punto. Que es lo que abunda, por cierto.
A pesar de todo, pónganme a los pies de sus señoras por
hacer discos tan buenos hasta la fecha. Y, por supuesto, les doy mis
más sinceras collejas por el espeluznante concierto ofrecido.
www.devastations.net
|