|

 |
Texto:
Marcos
Ripalda
Fotos:
Ruth Bautista
Estoy convencido, cada vez más, y este concierto viene a
demostrarlo, que mucha gente, demasiada, viene a los conciertos a
tomarse un copa y, de paso, oír música en directo y, claro, a fardar
de modernito, que mola. Y nada de malo habría en ello, si se
hiciesen notar menos o platicasen más bajito. A Joan, lástima, no la
acompañó el ambiente, pues había gente, demasiada, que se hacía oír
por encima de la interpretación de sus canciones. Joan, que defendía
su único disco en estudio, lo hizo francamente bien, pues estaba muy
motivada, pese a la imbecilidad y la verborrea incontinente de
grupitos de interesados en llamar la atención o demostrar (¿a
quién?) lo agudos que eran sus razonamientos sobre la vida, pues
cubata va, cubata viene, ya se sabe que hasta al más retrasado le
viene la inspiración.
Joan, al piano, o bien a la guitarra, despachó
su irregular disco y le hizo justicia, que temas, ¡sorpresa! los
había, y se atrevió, incluso, con un par de canciones nuevas que
oscilaron entre el cabreo post Ani Di Franco y la dulzura made in
planeta Joan Wasser de esa delicia, y difícilmente superable,
digámoslo ya, titulada “Real Life” y que, desgraciadamente, apenas
se distinguió entre los aullidos de diversión de ese público
carroñero de nuevas experiencias y amantes del vacío en tetrabrick.
A pesar de los nubarrones de ignorancia del público (qué triste es
comprobar, una y otra vez, que ése o ésa que oye tu misma música es
alguien indeseable para compartir la cucharilla del helado…), el
directo de Joan As A Police Woman me dejó gratamente satisfecho en
cuanto a lo musical, conste.
|