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Texto:
Rufino Gómez
Fotos:
musikaze.com
Hace unos meses acudí al Purple Weekend
de León por primera vez en mi vida. Hacía años que hubiera ido al
festival mod-sesentero creado a finales de los 80 por Alex Diez
(entonces Los Flechazos, hoy
Cooper) y por cuestiones
diversas no lo había hecho. Fui sin plantearme demasiado a qué
conciertos acudir ya que después de tantos años desenchufado, la
verdad es que no conocía ninguno de los grupos anunciados. Entre las
actuaciones programadas, inicialmente la que menos podía llamar la
atención, por la hora, absolutamente irresponsable, era la de Los
Guajes, en El Gran Café a las 15:30. Llegué prontito, sin saber muy
bien si pedir un cortado o una cerveza. Y sin saber muy bien qué me
iba a encontrar. Y bendito encuentro. La actuación me recordó a los
míticos conciertos de Doctor Explosión.
Fue más tarde cuando supe que Jorge Explosión está por detrás de
estos gijoneses, que lo dieron todo en aquel concierto y que a pesar
de la hora, consiguieron que todos los que asistimos, siguiéramos
los temas y bailáramos como si una sesión allnighter se tratara.
Menos mal que me había decantado por las cervezas.
Así que después he seguido la pista a
estos chicos: Kike Suárez (voz), Pablo Rivero (bajo y teclados),
Kiko Rimada (guitarra) y Pelayo Pastor (batería). Y decepcionado por
anunciarse y después suspenderse un concierto en Bilbao, me lié y me
dije: “Al próximo concierto voy, donde sea”. Y eso me lleva de
Donosti hasta al lugar que da título a esta crónica.
Los Guajes se subtitulan como Nostalgia Combo Hispánico. Amantes de la música de
otros tiempos, especialmente música nacional de los años 60 y
garaje. Así que me encontraba en su ambiente cuando llegué a la sala
The Class, una auténtica boite que bien podría usarse aún en
una película de Don Alfredo Landa. Me senté en unas viejas butacas
de skay rojo con la bola de espejos en el centro del bajo techo,
mientras se animaba el auditorio. Llegaron los músicos, saludaron a
los amigos y se metieron en el backstage para embutirse en sus
impecables chaquetas y estrechos pantalones.
El comienzo, con algunos problemas
técnicos, menos perceptibles desde las primeras filas, desgrana
varias de sus canciones de sus dos LP’s: Somos tremendos-2008
y Cazasuecas-2009 (de este segundo vinilo merece la pena
destacar la portada: retromachoibéricototal, investigad vosotros
mismos). Intercalan también alguna nueva creación, como “Marcelino”.
Se llega a un primer descanso, tras el cual, llega uno de los
momentos de la noche a recordar, al anunciar Pablo que Kike iba a
volver al escenario reencarnado en… el doctor Julio Iglesias Puga. Y
es en efecto Kike, caracterizado como el mítico ligón ibérico el que
se arranca con la canción que da título al segundo LP, con una
versión de una canción de Luis Aguilé, con “Verano del 66”, con “No
tienes talento” y alguna otra hasta que debe detenerse el concierto
por una denuncia vecinal por ruidos. Con sonómetro en mano, y tras
bajar (sólo lo supongo, yo no lo noté) el volumen de los “amplis”,
el Dr. Jorge Explosión se sube al escenario para acompañar a la
guitarra a Los Guajes, mientras Pablo toca los teclados (lo que Kike
suele anunciar como: “Vamos a sacar la cabra”).
“Mientes”, “Frío”, y así se acerca el
final, que se precipita sin dar lugar a bises, para evitar más
problemas. A pesar de eso, el público se ha entregado y la
satisfacción es grande. Y qué decir del encanto de un concierto en
una pequeña sala, que te permite poder charlar después con todo el
grupo, e incluso ser invitado a tomarte una cerveza con ellos…
impagable. Hasta la próxima.
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