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Texto y fotos:
Ángel Muñoz
Nuevo encuentro de Jota, Florent y Erik con el
público madrileño, en el maravilloso escenario Puerta del Ángel con
el Palacio Real, la Luna y la Almudena de testigos.
Antes de comentar el concierto, quiero responder a
algunas críticas que he leído en medios masivos, poniéndolo a bajar
de un burro, aburrido, magma sonoro, no se entiende a Jota,
hierático, incomprensible … la deriva hacia la canción andaluza …
bueno, son Los Planetas. O se los quiere o se los odia. Nunca se ha
entendido a Jota, su voz siempre ha formado parte de los geniales
muros de sonido de los granadinos, y su deriva hacia la música
andaluza ya viene de largo y demuestra una gran cultura musical y
respeto por sus raíces, que son las nuestras. No puedes ir a ver a
Leonard Cohen y quejarte de que no has botado como con AC DC o ir a
ver a los australianos y decir que han sonado muy alto y que siempre
hacen lo mismo. Sabes lo que vas a ver, habla sobre eso.
Bien, y una vez que me he despachado, y que he sacado
la cara por mis admirados Planetas, he de decir que el concierto me
pareció estupendo. Y he de decir que también he visto conciertos
malos de Jota y compañía, y que una de las cosas que más les puedo
echar en cara es precisamente una falta de empatía recurrente con su
público, y es cierto que aunque forme parte de su esencia, a mí
también me revienta no entender a Jota. Y no es menos cierto que
esto mismo tiende a desaparecer, en el último y genial disco de la
banda, Una Opera Egipcia, a Jota se le entiende mejor que
nunca, y en directo también se hace ya comprender bastante.
El recital estuvo muy bien planteado, con dos partes
bastante diferenciadas, una primera compuesta de bastantes temas de
su último trabajo, realmente en mi opinión las mejores del disco,
“La Llave de Oro”, “Soy un Pobre Granaíno”, “Señora de las Alturas”,
o “No sé cómo te atreves” cantada con La Bien Querida como invitada
de lujo. El punto de inflexión lo marcó una contundente versión de
“Reunión en la Cumbre” muy al hilo de la situación social que
vivimos, con la batería de Erik desatada. A partir de ahí llegaron
los bises, que realmente fueron una extensión del concierto que se
alargó hasta las casi dos horas. Y con los bises, los clásicos, “De
Viaje”, “Un Buen Día”, “Segundo Premio” … hicieron las delicias de
los más de 2000 asistentes, cantos, botes, y remember Graná en los
90! Por mi parte, salí con una sonrisa de oreja a oreja, de ver a
mis Jota, Erik y Florent tocar cada vez mejor, haciendo honor a su
puesto entre las mejores bandas que ha dado nuestro país.
Un gran concierto. Un buen día.
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