|


 |
Texto:
Marcos
Ripalda
Fotos:
www.mercuryrev.com
Los
norteamericanos Mercury Rev presentaban el álbum Snowflake
Midnight (2008), catálogo de melodías psicodélicas con tiritas
post-rock que los ubica a medio camino entre los histriónicos The
Flaming Lips (no sólo por la voz aguda de sus vocalistas) y el pop
pluscuamperfecto de Brian Wilson, pasando por las bandas sonoras de
Walt Disney.
Jonathan
Donahue, mientras canta, imita el vuelo de los pájaros con una
gracia ejemplar. Suenan fantásticos. Parece que estés escuchando uno
de sus discos. Con “Holes”, de su obra cumbre Deserter´s Songs
(1998), se meten al público en el bolsillo. A partir de aquí, una
soporífera sensación de homogeneidad, incluso de deja vu, se
apodera del espectáculo. Acuden a singles del pasado
(imprescindibles) que suenan, ¡oh, sorpresa!, a singles de hoy
(prescindibles). Y, al final, todo el repertorio muta en mejunje
indeterminado de dream pop sazonado con lisergia de manual
disco ochentero, que está muy bien para fiestas staying alive,
staying alive…
Así que los
creadores de un disco fundacional del art-rock, Yerself Is Steam
(1991), al que tanto le deben grupos como Arcade Fire o TV On
The Radio, no sabiendo administrar bien sus hallazgos e imitándose a
sí mismos, hicieron gala de una preocupante falta de ideas. Y es
que, ya está dicho, hasta lo bueno, por acumulación, cansa.
|