música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
     mundodisco     en vivo     reportajes     agenda

NINE INCH NAILS

Madrid, La Riviera,

14 y 15 de febrero

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Texto: Juan Aguado

Fotos: www.nin.com

 

Difícil y complicado, así de simple, es intentar elaborar una crítica, incluso desde el puro y duro subjetivismo de lo acontecido en la sala La Riviera con motivo de la Nine Inch Nails Performance 2007. No se puede ver el show de Reznor y cia. como una mera sucesión de temas a lo largo de la intrincada discografía de NIN, sino como una manera extrema y profundamente personal de cómo vivir la música, dentro y fuera del negocio mismo… el poder llevar a un auditorio, convencido de por sí, a un momento de catarsis elevado a la enésima potencia, y llegar, aún si cabe, más allá.

 

Por eso, ante la pregunta, repetida varias veces a lo largo de la semana y del resto del mes, de qué tal el concierto de NIN, difícilmente se podían elegir las palabras adecuadas, y mucho menos ahora, con el handicap de que quedan escritas, sin el temor de quedar como un pobre desgraciado que no sabe qué decir.

 

La primera conclusión a la que podemos llegar es que cada representación es un concepto en sí mismo. No esperamos menos de un grupo con un historial que atesora una pléyade de temas que permite decenas de combinaciones de cara al set list. El primer día de los vividos en Madrid lo dedicaron a presentar algo del material del controvertido With Teeth, cuyos temas en vivo se resienten de carecer de la personalidad abrupta y cruda del resto del repertorio. Con un, perceptible a ratos, hálito de vacuidad pudimos escuchar “The Collector”, “Love Is Not Enough”, “Only”, “You Know What You Are” y “The Hand That Feeds”, tema que dejan como preludio al final del concierto, que para esta gira está reservado a “Head Like A Hole”.

 

Pero eso es el final, así que empecemos otra vez, ahora sí, por el principio… después de un rato pasable con The Popo, grupo de Pennsylvania del cual no teníamos ninguna referencia y que tampoco atrajo mucho nuestro interés, el sold out del primer día hacía que el ambiente se fuera cargando por momentos, mientras sonaban los acordes instrumentales de “Pinion”, tema encargado de abrir los conciertos de esta gira. Con mucho humo y todavía sin saber exactamente qué teníamos delante los altavoces escupieron “This is the first day of my last days…” o, lo que es lo mismo, todo patas arriba con “Wish”. Con un sonido rozando la perfección y una puesta en escena sencilla y efectiva a la vez (mucho color saturado y mucha sombra), después de “The Collector” empezó la traca: “Heresy”, “Terrible Lie” y “Piggy” de un tirón y un pequeño remanso de ¿paz? con “Closer” y “The Becoming”. A esto se llama ir a piñón fijo… no faltó el primer día la aportación cinematográfica con “Deep”, presente en la pésima Tomb Raider.

 

Otra de las características de esta gira es la inclusión de “Help Me I’m In Hell” como punto de inflexión exactamente a la mitad del concierto, para dejar que los chicos respiren un poco. Fundiendo con esta última entrelazan “Eraser”, tema tan parco desde el punto de vista de la letra como violento en su planteamiento y estructura. Un huequito para la única representación de “The Fragile” con el tema que da nombre al disco, y la cuesta abajo hacia el fin de la noche y, también, hacia el fin de nuestro aguante físico con “You Know What You Are”, “Suck”, “Gave Up” y “Hurt”, (¡al fin!), interpretada por Reznor al piano, para deleite vocal del respetable. La falta de descanso evidenciaba que no habría bis, y así fue, dejando para el final las ya comentadas “The Hand That Feeds” y “Head Like A Hole”… hora y media del tirón, luces y la tonta sensación de quedarse con una sonrisa en la cara.

 

Para entender lo que significó el segundo día, puede bastar un dato, se auto-homenajearon a sí mismos con diez temas, prácticamente seguidos y en el mismo orden de The Downward Spiral, el disco de referencia en lo que a Nine Inch Nails se refiere. Tal como si lo estuviéramos reproduciendo en casa, con una primera parte desde “Mr. Selfdestruct” (¿hay una manera mejor de empezar un concierto?) hasta la genial “Ruiner” del tirón, intercalando un poquito de Broken con “Last” y la inflexión de “Help Me I’m In Hell” para luego repartir el resto del disco por aquí “The Becoming”, “Eraser” y por allá, “Reptile” y el clásico “Hurt”.

 

Este segundo día dedicaron un poco más a The Fragile entre los huecos que dejaba la noche de la espiral (“No You Don’t”, “La Mer”, “Into The Void” y “The Day The World Went Away”), una nueva aportación cinematográfica con “Dead Souls” de la banda sonora de El Cuervo. Este día no presentaban disco nuevo, sólo el single discotequero para el final, lástima que no nos adelantaran algo del material de Year Zero, que estará disponible en Abril (en Barcelona adelantaron “Survivalism”, lo que será el primer single). Además Reznor se mostró algo más comunicativo que el día anterior, agradeciendo el calor del público español y disculparse de pertenecer a un país tan jodido como los Estados Unidos.

 

Musicalmente hablando, el sonido fue de lo mejor que he podido escuchar en esa sala en años, técnicamente perfectos, especialmente el contundente sonido de batería (inolvidable bombo del principio de “Eraser” con todas las luces balanceándose cual lámparas de araña con Aaron North y Jeordie White entrado y saliendo de la penumbra). Por cierto, Aaron North pecó de un pelín sobreactuado por momentos, pero aún así no perdía el hilo. Tampoco se dedicaron a desfasar mucho sobre las tablas, sólo alguna excursión a la barra del bar próximo y la “obligatoria” rotura de instrumentos al final. Con un montaje de luces más discreto que el de las giras de open-air, pero extremadamente efectivo.

 

Esperamos que Year Zero sea la excusa perfecta para una próxima visita más pronto que tarde, ¿algún festival de verano se atreve?

 

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com