|


 |
Texto:
Ruth Bautista
Fotos:
Juan Aguado
Hace al menos siete años que vimos a los Niños Mutantes en
directo por última vez, cuando presentaban aquel lejano El sol de
invierno (2002). En algún lugar de las afueras de la capital, en
un pequeño bar, medio vacío. Mucho ha llovido desde entonces.
Discos, giras y años han convertido a los de Granada en unos osos
barbudos con tablas suficientes para llenar una sala como la Neu
apelando únicamente a su buen hacer, con una sarta de álbumes en su
haber que no han dejando de ganarles adeptos. Despacito, pero sin
pausa.
La excusa para esta ocasión era la presentación de su
último trabajo: Las
noches de insomnio. No hacía casi ni un mes desde su
publicación el pasado marzo y sin embargo ya todos coreaban las
letras con soltura. El set comenzó como una bala con: “Días
complicados”, “Nada es perfecto”, “Mi mala memoria” y “Mar y cielo”,
con las que comenzaron de carrerilla, sin paradas para tomar aire.
Pronto hubo tiempo para recordar momentos pasados no tan lejanos,
con referencias de Todo es el momento (2008), con “No puedo
más contigo”, “Sapos y culebras”, o una de las líneas favoritas de
alguno que por allí andaba, aquello del “Te favorece tanto estar
callada”. Del Grandes éxitos de otros (2007) sonó el karaoke
de la noche “Como yo te amo”, versión del conocido tema de Raphael.
No faltaron los temas con más pegada de Las noches de
insomnio, con “Errante (Canción mutante)”, “Quiéreme como soy” y
“Las chicas en bikini”, en la que no se echaron de menos lo vientos
que adornan la grabación del disco.
Con un sonido impecable, y un directo efectivo, tanto ellos
como nosotros nos llevamos un buen rato esa noche. Para los bises,
Nani comentó que “venir a Madrid es venir a otro planeta”,
sorprendido quizás porque el público se supiera mejor que ellos las
letras de este último trabajo, tan reciente. Sin duda, la acogida ha
sido muy buena, pero es el que el disco, como bien apunta Ángel en
su reseña, merece los honores. Impecables estos niños mutantes.
|