música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
     mundodisco     en vivo     reportajes     agenda

NORTH MISSISSIPPI ALLSTARS

Madrid, Sala Caracol,

18 de mayo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Texto: Asier R.

Fotos: nmallstars.com

  

Y White Cowbell Oklahoma también, por supuesto. Ejercieron de teloneros, si no de lujo, si de alta calidad. Demostraron junto a North Mississippi que los sonidos del sur de E.E.U.U. son variados y variopintos, y eso que vienen de Canadá, algo más al norte. Herederos orgullosos de Lynyrd Skynyrd, claramente, ya partiendo de la formación con tres guitarras, y continuando con esa actitud macarra. Y, por supuesto, la música.

 

Creo que se alejaron de Bombardero su último disco de estudio y como teloneros se concentraron en las primeras obras, Casa Diablo y Cencerro Blanco, tal vez porque su último lanzamiento es un directo en Europa que recoge la gira de aquellos años. La actuación subió esplendorosamente de nivel, con esa enorme canción llamada “Do Me So Wrong”, heredera totalmente de Z.Z.Top, un boogie en toda regla y que para rematar, fue seguida de su canción más emblemática, tal vez, “Put The South In Your Mouth”, cuyo título lo dice todo. Sí que se notó que necesitaban acoplarse un poco mejor las guitarras pero creo que se emplearon a fondo y, la verdad, sonaron de miedo todos los instrumentos.

 

Aparte de todo esto, la peculiaridad del sexto miembro, el que toca el cencerro blanco (tal cual) y prende fuego y echa chispas (literalmente) con el cencerro negro, muy cachondo y distintivo, claro, alejándose de lo que se podría considerar simplemente una broma, y pasando a un tipo más del grupo, con presencia, vaya. Hay que tener en cuenta que eran un grupo con un mínimo de nueve miembros y que han visto reducido su ejército y se agradece que intenten conservar una parte de su espíritu original.

 

Y tras el buen sabor de boca de los canadienses, salieron los dos hermanos Dickinson, aunque en el momento no se notaba, y es algo pensado a posteriori, el que hayan venido en pareja lo hacía mucho más íntimo, aunque lamentablemente, perdiésemos la grandeza (en el amplio sentido de la palabra) de Chris Chew, su bajista, puede que no indispensable, visto lo del pasado miércoles, pero sí un aderezo que llena de colorido la propuesta de North Mississippi, el grupo.

 

Esta vez el concierto me pareció un tanto más irregular, sobre todo debido al repertorio, pero hay algo en la manera de tocar de Luther Dickinson que es tan ¡hipnotizante! Vaya por delante que me acordé mucho de Gov´t Mule durante el concierto y es que creo que ambos grupos tienen muchas cosas en común, la principal que me llamó la atención es el estado mental que se te crea en sus conciertos. Creo que ya lo hemos comentado, si conectas y te introduces en los conciertos de cualquiera de ambos grupos, puedes pasar una experiencia puramente musical que es difícil de explicar. El grado de comunión es muy grande. Por el contrario, si no consigues envolverte ese día con toda esa torrentera musical, puedes llegar a agobiarte. En el caso de este concierto, tuve algo de ambas cosas. Para dos horas de música, me quedo sin duda con la primera, en la que alcancé ese estado que he comentado antes. Pero North Mississippi tienen un repertorio más accesible que Gov´t Mule, por eso creo que para ellos hubiese sido un poco más fácil imprimir algo más de ritmo tras esa auténtica gozada que fue escuchar a los dos hermanos con sus guitarras (sí, Cody también, no olvidemos a su grupo Hill Country Revue), tras ella, se embarcaron en dos o tres temas del blues más puro que en mi percepción, fueron menos fascinantes y que levantaron el vuelo otra vez con esa bacilona “New Orleans Walking Dead” de su último y bello disco.

 

De todas formas como digo (y eso es algo que les emparenta con Gov´t Mule), sus conciertos son algo puramente musical, aquí no hay espectáculo y en ese sentido, tuvieron una primera parte irresistible, genial. Con dos horas te da tiempo a repasar mucho repertorio pero algunas de las tonadas que pudimos escuchar rayaron a un altísimo nivel: “Mississippi Boll Weevil/Shake”, entre las más irresistibles, con esa forma de unir en ambas canciones, su faceta más campera y la más roquera. También “The Meeting”, sin el acompañamiento “Staple” del disco sonó a gloria. Hasta el combo “Poo Black Maddie/Skinny Woman” me pareció más inspirado aún que en sus versiones oficiales grabadas en directo (¿cuestión de las distancias cortas?).

 

También fueron capaces, materialmente, de traernos un trozo del Mississippi más artesanal con esos instrumentos caseros, muy bien amplificados, con una caja de cigarros o con una lata, haciendo que sonaran como perfectas guitarra slide como un banjo, según por dónde les diese. Por otro lado, tal vez perdido el factor sorpresa por haberlo visto antes, el pequeño número realizado con la tabla de lavar ropa o washboard, me pareció más fuera de lugar y encontró su sitio como acompañamiento en canciones propiamente, donde sí realiza un gran papel, más que como instrumento principal.

 

Parece que sus mil un proyectos (a destacar South Memphis String Band aparte de los mencionados Hill Country Revue) no han hecho mella ni en su unión de estudio donde su último álbum, Keys to the Kingdom es una gozada: emocionante, sincero y divertido, ni en la de directo, donde, aparte de acoplarse a la perfección, como hermanos que llevan juntos tocando con una figura paterna fundamental, toda la vida, siguen haciendo disfrutar. A ellos y a nosotros.

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com