música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
     mundodisco     en vivo     reportajes     agenda

STACIE COLLINS

Madrid, La Boite

28 de marzo

 

 

 

 

 

 

Texto: Asier R.

  

Con Stacie Collins la cosa (en este caso el concierto) es una fiesta.

 

Voy a introducir. El quince de junio del año pasado acudimos en la misma sala al concierto de The Great Crusades. A aquel minoritario concierto acudió una chica que tras estar de charla un rato nos comentó: “¿Qué no habéis visto a Stacie Collins? Pues tenéis que verla.” Pues tenemos la suerte de que menos de un año después se presentase en la misma sala.

 

Y es que efectivamente, esta mujer, es un seguro claro de lo que es pasárselo bien con un concierto de country-rock. Y blues.

 

Acompañada de sus múltiples armónicas, vimos un recital de auténtica energía sudorosa. Todos los que hayáis escuchado sus discos os podéis hacer a la idea de lo que es esto. Stacie Collins lamiendo su armónica para empezar a tocarla al segundo y utilizándola para machacar los machacones riffs de guitarra. Y es que, una de las cosas que separa a la música de sus discos de estudio del directo es que en este se olvida completamente de canciones de tinte melancólico (tipo “Sorryville”) y lo que suena fundamentalmente es ese sonido boogie woogie que tanto movimiento transmite a nuestros pies. Y cuando por unos instantes se aleja de dichos sonidos, Stacie Collins nos arrastra por puro blues (“Show Your Mama”).

 

Mención especial merece su sección rítmica, especialmente su bajista que, tocando el instrumento como si de una guitarra se tratara, aportaba mucho dinamismo a las canciones. Por otro lado, y sin querer ser negativo, la verdad, su guitarrista se mostró muy contenido, casi demasiado cuando de solos de guitarra se trataba. Eso sí, hubo un momento verdaderamente especial cuando la cantante de ojos de gata se dio un paseo con su micro y su harmónica por el local y empezaron ese duelo entre guitarra y la propia harmónica que sonó realmente especial.

 

Y es que a pesar de empezar espectacularmente con esa machacona “Baby Sister” de su disco The Lucky Spot (todavía no me la he podido quitar de la cabeza), solo podemos decir que lo suyo fue in crescendo, lo que es mucho decir, cuando finiquitaron la actuación con una versión, como no, del “It´s a Long Way to the Top If You Wanna Rock ´n´ Roll” de ya sabéis quién (aunque mejor aún fue el “Ooo Las Vegas” de G.P.). Y es que, a medida que las frentes se perlaban de sudor entre todos los componentes de la banda (diría que más en Stacie), así se iba caldeando el local.

 

Poco después, me di cuenta de que su tipo de concierto fue muy parecido a lo que nos encontramos con Dan Baird, Jason & the Scorchers o Bottle Rockets. Informaos del historial de Stacie y sabréis porqué. Pero en absoluto es una imitación femenina, lo que ocurre es que desprenden y transmiten el mismo auténtico gusto por lo que hacen, tan solo con el cachondeo que se ve dentro del escenario y que se acaba palpando entre el público.

 

Parafraseando lo que ella misma nos cantó, simplemente deberíamos decir sobre ella: “Hey Miss, well ya still know how to rock”. Que es lo que hizo, ni más ni menos, con absoluta maestría.

 

Por cierto, quería mencionar el arrojo de una banda como Sparkle Gross, teloneros que me perdí si no recuerdo mal en el concierto de Deadstring Brothers, al cual llegué en una única y apoteósica canción final y del cual me pude resarcir la pasada noche. Puede que lo suyo no sea nada nuevo, como ocurre también con Stacie y la inmensa mayoría de grupos pero eso sí, su combinación rock-soul, suena a gloria. Especialmente su pequeño guitarrista que se lo come todo. Espero poder volver a verles.

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com