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Texto: Alberto
Sánchez Guerrero
Fotos:
Ruth Bautista
El cartel de todo vendido nos daba la bienvenida a la sala
Joy Eslava, una de las nuevas salas de conciertos, que bien curtida
de buena música, nos hizo sentir a gusto ante tan bello
acontecimiento. Una cantante (Sonia) muy agradecida por el sold out,
apareció en el escenario rodeada de bombillas que desdibujaban las
siluetas de los componentes, para inmediatamente empezar a cantar
“Nice and sweet”, con la que nos engancho a todos los asistentes,
induciéndonos a un sueño, del que no despertamos hasta que acabó el
espectáculo exactamente una hora y media después.
Sin la presencia de un telonero, The Gift apareció en el
escenario de manera escalonada una hora más tarde de la apertura de
puertas, cuando todos los allí presentes nos empezamos a sumergir en
las notas vertidas. Nos dejamos mecer, nos dejábamos hacer como agua
de lluvia. La voz de la cantante, poderosa y atípica, te envolvía
transportándote a través de sus canciones en un no parar de
estímulos.
Con la sala abarrotada fue bonito dejarse hipnotizar por
las dulces melodías así como por los ritmos representados, como la
incorporación de Tiago Diez, que hizo sus pinitos con todo tipo de
instrumentación, caja, saxofón, guitarra, etc.. Al ritmo de
canciones como “Look at the mirrow”, “Driving you show” o “Front of”,
o sin ir más lejos, como la canción en portugués que da título
al álbum Facil de entender, nos metimos en el pequeño mundo
de The Gift plagado de nuevos horizontes musicales en un
concierto intimo, intuitivo, para disfrutar tranquilamente, bien
sólo, o bien acompañado. Notas con nostalgia de jazz, la fuerza del
pop electrónico, la pureza del indie y la tristeza del soul, todo
ello reunido bajo el mismo techo, en la noche madrileña, para ocio y
disfrute de los oídos.
El concierto, lleno de momentos cumbres, llego a su máxima
expresión con “Question of Love”, donde las inhibiciones no tuvieron
cabida, y el público supo dar lo mejor de si. Tras dos bises, y una
Sonia Tavares muy agradecida, sin saber que decir, apenas pudo
vocalizar un simple pero contundente “pos gracias”, el
momento de la despedida llego con un maravilloso “Music” tocado por
segunda vez, pero que supo a gloria. Esa noche tocamos todos un
poquito de cielo.
www.thegift.pt
www.myspace.com/thegiftpt
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