música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
     mundodisco     en vivo     reportajes     agenda

THE GUTTER TWINS

Madrid, Häagen-Dazs Calderon,

2 de febrero

 

 

 

 

Texto: Marcos Ripalda

Fotos: www.piperferguson.com y www.subpop.com

 

A priori, un concierto acústico, íntimo y disfrutable en las butacas de un teatro bautizado con nombre de factoría de ricos helados de dos talluditos como Mark Lanegan y Greg Dulli, con la inestimable colaboración del veterano guitarrista Dave Rosser, presagiaba delicias que, a fecha de hoy, aún no he encontrado, mire usted, aunque no he dejado de aguardarlas, en el único álbum del dúo hasta la fecha, Saturnalia (2008). Y hubo delicias, claro, aunque se echase de menos, eso sí, algún ritmo de batería o solo de violín que avivase el fuego del hogar y la rabia (en términos musicales) de la capital. Pero esto son sólo matices. Que con interpretaciones y voces como la de estos dos y unas guitarritas por aquí y un piano por allá también se facturan notables canciones, y hasta algunas memorables, ya digo, sino echen un vistazo a cómo se las gastan solitarios como Jason Molina o Damien Jurado, entre otros.

 

Por lo que vislumbré antes de que se apagaran las luces, el aforo estaba completo. La alineación de los protagonistas fue como sigue: a la izquierda del escenario Greg Dulli, armado con su guitarra; en el centro, Mark Lanegan, que se basta con él mismo y su voz de caverna, que no es poco; y a la derecha Rosser, con su guitarra y un piano, bueno, más bien un pianito, a su derecha, que tocaría Dulli en varias ocasiones para deleite de muchos.  

 

Arrancaron con tres temas de The Gutter Twins. “The Body”, que se adhiere como un guante al formato acústico; “God’s Children”, que de tan desnuda se queda en anécdota y palillo; y “The Stations”, el tema más destacado de Saturnalia, con Dulli muy concentrado al teclado. Luego cayeron algunos temas anodinos. Pocos. Hasta que Lanegan izó el sedal y se trajo a su barcaza el tema “Resurrection Song”, una pieza excepcional y archiconocida de cuando era líder de Screaming Trees. Dulli, por su parte, interpretó “Summer’s Kiss”, cumbre imprescindible de su época con The Afghan Whigs, grupo de los noventa que les recomiendo. Para los bises se reservaron, entre otras versiones, la del recurrente, y no por ello menos dulce, “All I Have To Do Is Dream”, de The Everly Brothers.

 

En cualquier caso, y a pesar de que el concierto estuvo aceptable con algún asterisco, si les hubiera dado por tirar de catálogo, no estaríamos hablando de un concierto más, sino de El Concierto.

 

 

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com