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Texto:
Ruth Bautista
Fotos:
www.shorefire.com
The Swell Season
son Glen Hansard y Marketa Irglova, acompañados en su último
trabajo, Strict Joy, de parte de lo que fue
The Frames: Rob Bochnik, Colm
Mac Con Ionmaire, Joseph Doyle y de Graham Hopkins a la batería.
Además de rodar la efectiva
Once, y llevarse el
oscar a la mejor canción por “Falling Slowly” en el 2008, han
grabado un par de discos juntos. En su primera visita, nos
presentaban el último trabajo a finales de febrero en Barcelona y
Madrid.
Josh Ritter,
un chaval de dulces canciones, guitarra en mano, nos servía el
entrante. Simpático y muy agradable nos condujo hasta el plato
principal de la noche, informándonos de que por varias razones esta
era una noche muy especial. Sobre todo, por ser el cumpleaños de la
joven Marketa, a la que invitó al escenario para finalizar su
actuación y dedicarle una canción.
Poco después apareció sobre el escenario la inmensa figura
de Glen Hansard, buscavidas de libro, comunicador nato y enorme
fuerza de la naturaleza sobre el escenario. Con su vozarrón
desgarrado nos dejó a todos noqueados ya desde el principio de la
actuación. Con su rota guitarra como única arma, pasando del micro,
nos deleitó a viva voz con “Say it now”, como si en plena calle
estuviéramos. Porque eso es lo que quería demostrar, que él es un
músico de la calle, directo y con una pegada brutal. Nada tuvo que
ver la actuación con lo que uno puede encontrar en sus discos. Se
trata de uno de esos músicos en extinción que con su sola presencia
hipnotiza. Como muestra, un botón: por primera vez en muchos años (o
quizás por primera vez), por momentos la sala permanecía en completo
silencio, escuchando lo que este hombre nos vino a decir, que no fue
poco. Pedazos de su vida, relatados en forma de cuentos (tales,
como él decía), con los que presentaba cada canción y que nos
mostraba su rica sabiduría, vital y callejera.
Y esto solo fue el comienzo. A continuación, Marketa
Irglova apareció sobre el escenario para interpretar a dúo su “All
the way down”. Contrapunto bellísimo a todo lo que Glen representa,
ella aparece como un ángel dulce, tímido, limpio y cristalino para
apaciguar los demonios del brutote de Glen, todo fuerza huracanada.
Y tras esta canción, apareció el resto de la banda para completar el
conjunto e interpretar “This low”.
En este afán por seguir creciendo en el escenario,
siguieron incorporando gente. En esta ocasión al músico barcelonés
Javier Mas, al que conocieron en Sydney cuando acudieron a la
actuación de Leonard Cohen, a
quien Javier acompañaba en la guitarra en su última gira. Mas
colaboró con la grabación de Strict Joy y esta semana les ha
acompañado en sus directos en España. Con él interpretaron “Feeling
the pull”.
El concierto siguió con la ternura de “In these arms”,
seguida de “Low rising”, que incorporó un guiño al “sexual healing”
the Marvin Gaye. La noche estaba juguetona y un nuevo juguete se
incorporó a la actuación. Unas castañuelas que le habían regalado a
Marketa para su cumpleaños. Con ellas invitaron a una chica del
público a tocarlas y acompañarla en “If you want me”. Sin duda, la
espontánea triunfó, con un acompañamiento de percusión original,
algo nervioso, y se llevó los aplausos del público. Tan original
resultó, que Glen la volvió a invitar a subir al escenario al final
de la noche para acompañarle, junto a la guitarra española de Javier
Mas, en “Back Broke”.
Y es que en una noche tan completa, hubo momentos
especiales para todos, también para Com Mac Con Ionmaire, dueño del
violín maravilloso que les acompañan en el directo y en el álbum, y
que casi al final nos deleitó con un interludio, instrumental
tradicional irlandés, en solitario.
Quedaba poco para la conclusión del concierto, pero no
faltaron los temas más conocidos de Glen y Marketa, como “When your
mind’s made up”, “Falling slowly” ya en los bises, “Lies” y una
genial “High Horses” para cerrar la noche.
El hecho de que agotaran entradas con bastante antelación,
y eso que su concierto coincidía esa noche con el de
Vampire Weekend (esa noche no
había excusa para quedarse en casa), junto con la buenas sensaciones
que nos dejaron y se llevaron, nos hace pensar que estos chicos
estarán pronto de vuelta por estas tierras. Esperemos que así sea. |