música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
     mundodisco     en vivo     reportajes     agenda

TWO COW GARAGE

Madrid, Sala Gruta,

5 de febrero

 

 

 

 

 

 

Texto: Asier R.

 

Con más curiosidad que ansia me acerqué una estupenda noche de martes al concierto de estos estadounidenses, sin más opinión encima que unas buenas referencias y algo de ganas de encontrarme una buena noche musical. A veces ir a ver un concierto a ciegas (o con un parche al menos) es tan gratificante como acercarte al cine sin saber absolutamente nada de una película. A veces sales boquiabierto.

 

No quiero exagerar la nota, pero fue una buena sorpresa y por muchos motivos. Para explicarlo os voy a poner un poco en situación.

 

Llego a la sala y me encuentro que está vacía, a medida que se acerca el tiempo del concierto veo que puedo contar las personas que hay en ella. Somos nueve, sin contar al camarero claro. Pues da lo mismo, cuando estos cuatro jóvenes salieron y empezaron su actuación con “Come Back to Shelby”, la canción que abre su último disco “III”, y sonó tan pasional como en este, te das cuenta que estás ante personas que aman lo que hacen. Ese fue una de las constantes muy de agradecer del concierto, en ningún momento bajaron la intensidad, se dejaban las cuerdas vocales si hacía falta y se tiraba algún micro de la forma más natural posible, nada forzado, tal cual, como su música.

 

Como ya he dicho, hubo varios puntos a favor de la banda, otro de ellos es la música. No habría que decirlo. Es la mayoría de las veces lo más importante pero cuando te encuentras semejante vacío en la sala, llegas a pensar que tal vez sea merecido, un grupo sin talento en definitiva. También en este caso lo dejaron claro.

 

Como ya he dicho, iba sin ningún tipo de conocimiento, cuando sales del concierto tarareando algunas canciones, posteriormente las escuchas en disco y te acompañan varios días, es que algo tienen. En el concierto hubo buenísimos momentos, especialmente los correspondientes a las canciones del anterior disco mencionado.

 

“The Great Graviton Masacre” te hacía gritar ese maldito estribillo (Nananana nana ná) como su propio cantante y guitarrista Micah Schnabel, de voz rotísima y arrastrada en la línea de Ben Nichols, cantante de Lucero. En lugar de agresividad punkarra, se dejaba llevar de vez en cuando por sencillas canciones de esas con sentimiento, en ese saco entró “Shoul’ve California”, casi diría que más desnuda que en el disco.

 

Por supuesto la cosa no acabó ahí, estamos hablando de un grupo, sí. De un grupo con dos cantantes. ¿Qué podría decir de su bajista-cantante Shane Sweeny? Que comenzó cantando “Mediocre” (la canción, por supuesto) como un auténtico crooner. ¡Qué diferencia de voz!, ¡qué sorpresa!, y vaya continuación, con ese cambio de ritmo tras la intro, con un teclista cumpliendo a la perfección. Se dejó llevar el pequeño-gran Shane por la emoción en “Saturday Night”, canción de su segundo album “The Wall Against Our Back”.

 

A medida que lo recuerdo lo cierto es que me emociono. Solo unos pocos apuntes más:

 

Tras desaparecer y volver a aparecer empujados por “el grupo de los 9”, atacaron una rabiosa versión de Neil Young, “Ohio”. Hay que tener en cuenta que ellos son de esa ciudad, pero la intensidad con la que tocaron daba que pensar que fuese una composición propia. ¡Qué forma de cuasivociferar ¡OHIO! Sonó también muy distinta a la original, por esa actitud tan visceral y por esa manera de lastimar las cuerdas de la guitarra de modo que los guitarreos sonaban a gloria. Neil estaría contento. Y él es un hueso duro de roer.

 

Tras irse otra vez y “obligarles” a su vuelta sobre el escenario, atacaron una maravillosa “I Should be Released” de Bob Dylan, cantada por el teclista y cortada hacia el final, momento en el que se juntaron los cuatro en el límite del escenario y la terminaron con la sencilla base rítmica de la pierna del guitarra y sus cuatro voces.

 

¿Qué más puedo decir después de esto? Habría que ser ciego para no ver la grandeza de unos chavales que prácticamente lo dieron todo ante unos pocos afortunados.

 

También gracias a esos afortunados por provocar esa cara al batería, que nos miraba con asombro por el entusiasmo y reclamo al escenario, aunque ya no lo harían.

 

Eso NO fue todo, pero está claro, que no os lo iba a contar al completo.

 

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com