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Texto:
Rock in Chains
Al contrario que
el propio concierto de Woven Hand, escribir sobre él, va a ser muy
sencillo. Primero quiero dirigirme a los conocedores de este grupo,
probablemente los más que lleguen a leer esto. El pasado jueves se
pudo comparar a Woven Hand consigo mismo, porque simplemente hizo
notar las múltiples facetas de su música. Me explico: puedes pensar
que Woven Hand hasta la fecha tiene dos tipos de discos, unos más
directos, como es el caso de Ten Stones o incluso Woven
Hand y otros más ambientales, caso de Mosaic o Blush.
Es decir, el primer grupo de discos es de esos que te puedes poner a
todas horas (siempre bajo el prisma Woven Hand, claro), más
accesible. El segundo es para determinados momentos. Todos
disfrutables, pero no igualmente. En resumen, con los segundos, si
no lo escuchas cuando quieres, tienes que poner más de tu parte.
¿Tiene que
suponer un concierto un esfuerzo para el oyente? No lo sé. Está
claro que el oyente medio de Woven Hand, no es el oyente medio, sin
querer ser elitista. Y Woven Hand puede ser de todo, menos pop (sin
querer menospreciar). Así que el grupo en este caso, no lo puso
fácil ya que se podría decir que su apuesta fue con un concepto
mucho más cercano a ese segundo grupo de discos del que he hablado.
Si tomamos esta
situación, está claro que ir al concierto es un momento impuesto: es
decir, tu no has puesto el día, ni la hora, y te puedes juntar con
gripe, cansancio o lo que sea. Puede ser que vayas también en el
mejor de tus momentos. Mi opinión en estos casos, y yo mismo podría
discutirlo conmigo, es que lo fundamental son las ganas. Que te
apetezca ver al grupo.
Pues bien,
algunos veníamos de presenciar hace dos años en Bilbao un concierto
que solamente puede tildarse de absolutamente sublime. He visto
muchos conciertos y aquel fue de los mejores. Así que había
toneladas de ganas.
En este caso, ya
de entrada se veía un cambio que puede parecer banal pero es
importante: no había dos guitarras, Dave tenía la única (cuando no
cogía otro instrumento, tipo mandolina, pero más medieval, a su
manera), y le acompañaban los teclados sustituyendo aquella. Pero es
curioso que el aporte fundamental, y eso es algo que conecta ambos
conciertos, fue esa base rítmica que es demoledora. Para algunos con
demasiado volumen. Para mi, la sensación es que estaba al nivel que
el grupo quería (es una sensación, claro).
El resto fue muy
distinto. Dejémoslo claro: disfruté y mucho, en primer lugar por
tener la ocasión de presenciar un concierto completamente diferente.
Donde hubo épica y rock, en este caso hubo misticismo. Y coitos
interruptus, sí. Pocas veces continuaron con esa aberración
apocalíptica que son esos desarrollos absolutamente épicos, sin
interrumpirla para que Edwards se dejase llevar, aunque luego se
volviese a retomar. Fue el caso de tal vez lo mejor del concierto:
“Your Russia” y “Tin Finger”. Aunque hay que admitir que a la vuelta
de los cánticos indios, en los bises, escuchar “Whistling Girl”,
mucho más acústica, fue una delicia, acompañada de percusión extra y
un casi imperceptible instrumento de cuerda.
Hace poco lo
comenté con Lanegan. El caso con Woven Hand es parecido. Hay que
verles en directo al menos una vez. Da igual qué faceta os enseñe.
De hecho, olvidaros de que habéis escuchado sus discos porque en
directo su sonido es enormemente distinto. Tal vez el disco que más
justicia les hace sea “Ten Stones” pero es tan solo un acercamiento.
Estamos ante ese ente que tanto nos gusta: discos y directos, muy
diferentes. No es solo esa base rítmica fundamental por su
presencia. Es la libertad absoluta de dejarse llevar, con la
guitarra, las improvisaciones más interpretativas (o sentidas aunque
parezcan excesivamente teatrales), la rara intensidad que se
genera,…muchos pequeños detalles.
No os voy a
engañar, preferiría que alguien que los ve por primera vez se
enfrentase a un concierto parecido al del café Antzokia en el 2008.
Y hubiese sido el tipo más feliz del mundo si es lo que nos hubiesen
presentado, igual que puedo disfrutar veinte veces de la misma
actuación de AC/DC, pero encontrarte con un tipo tan versátil y a la
vez siendo él mismo es muy grande. Y sea como sea, en todos sus
conciertos alcanza auténticos momentos de gloria.
Esto no quita
para que hubiese partes en las que desconecté. Sí. Ciertos momentos
improvisados, con Eugene más en su mundo que nunca (ha sido el
concierto que más fuera de sí le he encontrado, incluidas cualquiera
de las cuatro filmaciones que he visionado), fueron excesivos. ¿Pero
acaso es un problema? Sin una cosa no hay otra, al menos en este
concierto y hay una cosa completamente objetiva con este grupo: que
son únicos, un mundo aparte, mágicos y toda una experiencia. Ojalá
vuelvan pronto.
Aparte digo, para
los amantes de los set list: que predominó, Consider the Birds
junto a The Treshingfloor del cual “Raise Her Hands” fue una
de las gemas. De Ten Stones “Kingdom of Ice” que no la
reconocí hasta bien entrada, o caso terminada la canción, es decir
poca presencia. He oído quejas de su voz pero creo que lució muy,
muy bien. Que tengas un tipo en la parte de atrás del escenario
cubriendo voces, no quiere decir que estés mal, máxime cuando al
pobre hombre ni se le oía casi. Mosaic también tubo buena
presencia, y “Winter Shaker” es de lo mejor de ese disco, pero ya he
comentado mi preferida. He leído por ahí que tocó una de Joy
Division, pero no tengo el gusto. Me lo creo. Tan solo tenéis que
escuchar esa joyita que es “Hoarse” de 16 Horsepower para ver
qué versiones se puede sacar de la manga este tipo de gente
Creedence Clearwater, Joy Division y The Gun Club, sin despeinarse y
todas ellas en un mismo disco.
http://www.myspace.com/wovenhand
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