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Deftones

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Tool

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Texto:
Juan Aguado
Fotos:
cortesía de
www.festimad.es
No voy a negar que mientras me
desplazaba al recinto de La Cubierta, sita en Leganés, uno de los
municipios de la zona sur de la Comunidad de Madrid me surgían un
montón de dudas acerca de la nueva edición de uno de los festivales
con más solera y tradición en nuestro país. Una primera cuestión
era, sin duda, la más importante, si el recinto aguantaría las
expectativas de los grupos que se ponían en liza. Todos aquellos que
hemos podido vivir un concierto en esta plaza de toros cubierta
sabíamos de las enormes deficiencias acústicas que ésta conllevaba,
haciendo que, noche a noche, los técnicos de sonido de los grupos se
tengan que ganar el pan como nunca con el sudor de su frente.
También me planteaba seriamente cual sería la respuesta del público
ante un acontecimiento de esta magnitud que llevaba la etiqueta de
“gratuito” y más sabiendo que las entradas eran repartidas para días
individuales, no para el festival en su conjunto. Esto se pudo notar
especialmente el domingo, día en el que mucha gente agraciada con su
ticket decidió finalmente no desplazarse hasta el recinto, lo cual
deslució un poco la actuación de los cabezas de cartel del día, como
eran Alice In Chains.
Uno de los
comentarios más generalizados entre la gente que pudo asistir este
año era que el acontecimiento traicionaba un poco el espíritu
festivalero que rodeaba siempre a Festimad, como es la zona de
acampada, los puestos y el poder estar al aire libre. Esperamos
impacientemente que dicho espíritu pueda ser retomado lo antes
posible y nos encontremos ante el festival de la zona centro que
siempre hemos conocido, en lugar de unos conciertos de grupos
grandes acompañados de una ristra de teloneros que no pudieron tener
la atención de un público que, a las tempranas horas de actuación,
ni siquiera se encontraba en la sala.
Debido a causas diversas, el que
escribe esta reseña tuvo que volverse a Madrid a media tarde del
primer día, por lo que sólo pudimos ver el principio de la actuación
de Hybrid, grupo seleccionado en el certamen "Festimad Sur
Music´06" en representación de
Fuenlabrada.
Ante un escaso aforo y con una temperatura más propia de una sauna
intentaron recabar un poco la atención, pero las condiciones, sobre
todo acústicas no eran las mejores. La Cubierta posee una estructura
de recubrimiento móvil que permite abrirla cuando las condiciones
metereológicas así lo permiten, mejorando sensiblemente la acústica,
pero aún así si la sala se encuentra más bien vacía, el sonido
rebota y rebota hasta hacer inaudible cualquier actuación.
Como ya he comentado, tras la ida y la
vuelta nos encontramos con el final de la actuación de la formación
alicantina Virgen, que recientemente han publicado su disco
de debut Primera Vez de la mano de Pablo Iglesias en el sello
Inferno. Daban paso a lo que iba a ser el primer plato internacional
esta edición de Festimad.
Tengo que reconocer que la última vez
que pude ver a los muchachos de Chino Moreno, me aburrí como una
ostra, allá en la edición 2003 de este mismo festival. En Móstoles
se me mostraron aburridos, pretenciosos, incluso lentos y pesados…
pero toda premisa me hacía esperarlos con algo más de ansia si cabe,
para ver si redimían mis recuerdos y, afortunadamente, así fue. Con
un recinto algo más poblado, sólo faltaba que los muchachos de
Sacramento cumplieran con su parte del trato, y vaya si cumplieron.
Después de unos cuantos cambios de ubicación para escuchar algo
mejor, al final acabé enfrentándome a los P.A., cosa que suele
funcionar casi siempre. Con un Chino Moreno especialmente motivado,
perfectamente vestido para la ocasión y con su ya celebre tarima
para que se le vea bien atacaron “My Own Summer (Shove It)” y en
meros segundos apareció el sudor en nuestras frentes, y no sólo por
las condiciones térmicas. Aunque desde el 2003, después de la
edición de su álbum homónimo no han hecho nada nuevo (rarezas
aparte) en directo siguen siendo una baza segura, sobre todo cuando
recuperan de manera eficiente las atmósferas envolventes de “Around
The Fur”, “Bored” o “Minerva”. Se les vio más centrados y seguros de
sí mismos, y muy agradecidos al público, cosa poco habitual de ver
en grupos del más alto nivel. No dedicaron mucho tiempo a la charla
e hicieron de ellos lo que se esperaba, un tema tras otro. Cerca de
una hora y media de actuación que acabaron con “7 Words” y con
Moreno por los suelos.
Rozando las once de la noche había
llegado el momento que la mayoría del público esperaba. Dentro de
este estilo de música hay pocos grupos que son capaces de conectar
con sus seguidores de una manera mística, casi religiosa. Ahora
mismo me vienen a la mente dos, todo lo que haga el bueno de Trent
Reznor y, el grupo que nos ocupa, Tool.
Hay una aureola alrededor de los
muchachos de Maynard James Keenan que les hace distintos a cualquier
otro grupo. El cuidado diseño de sus portadas y sus vídeos, los
cinco años de parón desde Lateralus, los mundos paralelos que
nos ofrecen en sus letras, el oscurantismo de la figura de su
cantante, todo esto y mucho más hacía que estuviéramos muy atentos a
todo lo que nos pudieran ofrecer. Con la introducción musical
habitual de casi una hora destinada a que la gente se pusiera aún
más nerviosa se iba montando la estructura audiovisual de pantallas
delante de las cuales se situarían los cuatro miembros de la banda.
“Stinkfist” fue el tema destinado a cortar el ambiente, con un
Maynard, como siempre, en último plano, con un look típicamente
yanqui con vaqueros, botas y torso desnudo, alternando una enorme
cresta con un sombrero de cowboy. El resto de la banda se repartía
entre Justin Chancellor a la derecha, que parecía que estaba en un
continuo “clinic” de bajo, Adam Jones a la izquierda y la bestia, o
lo que es lo mismo Danny Carey, a las baquetas algo más atrás. Otro
recordatorio para uno de sus más grandes trabajos (o al menos el que
rompió los esquemas a quien escribe) Aenima con “Forty Six &
2” y la Cubierta ya estaba rendida. Ya daba igual el calor, el sudor
e incluso, de manera agradable, nos dimos cuenta de que el show se
oía con completa calidad, o lo que es lo mismo, el muchacho de la
mesa de sonido había hecho los deberes.
Los temas de siempre ya los habíamos
escuchado en directo varias veces y había llegado la hora de
escuchar el controvertido nuevo material. El primer tema de 10000
Days en salir a la palestra fue “Jambi” frente a unas pantallas
que nos mostraban fuego ardiente. Muchas cosas se pueden decir de
uno de los álbumes más esperados de la década, pero una cosa está
más que clara, muestra a unos Tool mucho más orgánicos y musculosos
y, ésta es su mejor baza, es un disco que gana a cada escucha. Puede
no llenar a la primera, pero dale diez escuchas y entrarás por el
aro. El que escribe le había dado veinte (o más) antes del concierto
y os puedo decir que los temas nuevos “on stage” suenan
maravillosamente bien.
“Schism” fue lo primero que sonó del
anterior trabajo Lateralus y entre dos de los temas nuevos
sonó como la noche y el día. Con sus alienígenas extraños moviendo
sus cabezas, un momento de reflexión me hizo ver que esta vez el
montaje de Tool era algo más cercano al show convencional
(salvando las distancias, claro) que todas aquellas veces que los
había visto con anterioridad. Han rehuido de la oscuridad y las
sombras y han abrazado los esquemas de colores más vivos, más
alegres. Aún así, Maynard permanece detrás como maestro de
ceremonias dando pie a sus chicos y delante de las pantallas que nos
muestran el espectacular trabajo infográfico que apoya sus
compasiones. A estas alturas, el sonido rozaba la perfección
absoluta y si en disco, “Schism” daba paso al tema más introspectivo
de Lateralus, en La Cubierta dio paso al tema más misterioso
de 10.000 Days, “Lost Keys”, que puede ser un homenaje a
aquellas bandas de principios de los noventa como los propios
Alice In Chains que tocarían al día siguiente. “Lost Keys” va
unido en disco a uno de los temas más largos del último trabajo, y
dicha transición se respetó en directo, por lo que pudimos escuchar
íntegros los casi doce minutos de “Rosetta Stoned” en una permanente
jam protagonizada por los tres miembros instrumentales más Maynard y
su megáfono. Este es un tema más que nos muestra el paso adelante
que han dado Tool en estos cinco años, más maduros y sinceros que
nunca.
Curiosa fue la falta de representación
de temas de sus dos primeros discos, nada de Undertow o
Opiate, ni siquiera el clásico del set “Prison Song”, pero está
claro que para una hora y quince minutos no caben muchos temas de
Tool en la lista. Un repaso al penúltimo disco con “Disposition”
y “Lateralus”, éste último tema de los más celebrados entre el
respetable. Y para un fin de fiesta perfecto, el single “Vicarious”
que en directo pone piel de gallina y “Aenema” para los nostálgicos.
Quizás se quedaron un poco cortos de set al ejecutar temas tan
largos, pero aún así fue sin duda la vez en la que los he visto en
mejor estado de forma y de contundencia. Festimad siempre ha sido un
escaparate en el que hemos visto algunos grupos en su mejor momento,
véase Smashing Pumpkins con Mellon Collie and The Infinite Sadness,
Rage Against The Machine entre sus dos primeros discos o The Prodigy
con Fat Of The Land. Este año era el momento de traer a Tool,
sin duda.
Festimad 06 |