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Dominique A

The Strokes
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Texto:
Ruth Bautista y
Juan Aguado
Fotos:
Juan Aguado
El plato fuerte de la noche del viernes sería la actuación
de The Strokes, pero eso no llegaría hasta más tarde. La
apertura del escenario principal la hicieron los Pixies, ante
una de las arenas más concurridas que se recordaban hasta la fecha.
Tanto fue así, que por primera vez se dieron problemas de agobios en
las primeras filas y los Pixies se vieron obligados a
interrumpir su actuación para que el personal de seguridad pudiera
reforzar la valla que delimitaba el foso. Una lástima que haya que
esperar siempre a que aparezcan los problemas para ponerles una
solución. El sábado por la mañana, por fin, se había delimitado una
zona próxima al escenario principal con una segunda valla, como en
todos los grandes festivales europeos se lleva haciendo desde la
famosa desgracia de Roskilde. Así y todo, la actuación de los
Pixies pasó como era de esperar, con gran alegría y alboroto de
los miles de fans allí congregados y sin pena ni gloria para los
demás, que escuchaban de fondo los temas míticos de la banda: “Bone
Machine”, “Where is my mind?”, “Here Comes Your Man”, …
La siguiente cita para nosotros llevaba el nombre de
Dominique A, quien presentaba ante el público del FIB su último
trabajo, L’Horizon, que tuvo una acogida estupenda por parte
del público. Su pop turbador brilló con temas como “Rouvrir”, “Dans
un Camion” o “La Pleureuse”. Toda una delicia en mitad de la noche.
Poco después,
rompiendo la noche, los niños mimados de la gran manzana
protagonizaron un concierto que alguno clasificaba de
“triunfalista”, o de manera más vulgar, con todo el pescado vendido.
Así las cosas, el de los Strokes, no dejó de ser uno de los
conciertos en los que más disfrutamos. Sobre todo aquellos que
estábamos bien colocados en las primeras filas, pues el comentario
post concierto de aquellos que se encontraban más atrás fue que el
sonido se quedó muy muy corto. Algo que pasó en más de uno de los
grandes conciertos del Escenario Verde. Aun así, para aquellos a los
que nos llegaba el sonido, los ritmos de “New York City Cops”, “Is
This it?”, “You Only Live Once”, “Take it ir Leave it” o “Last Nite”
hicieron el mismo efecto que los grandes hits de Franz Ferdinand,
esto es, provocar el baile desenfrenado y la euforia general.
FIB 06
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