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Texto: Asier R.
Un festival es un festival y como todos los festivales
tiene cosas a favor y cosas en contra. Y ya se han comentado varias
veces así que vamos al grano. La idea principal era organizar una
especie de festival en salas (recuerdo aquellos comienzos del
Festimad) cosa que es muy interesante y en nuestro caso, nos
centramos en la sala Joy Eslava: ande o no ande, caballo grande que
dicen por ahí.
Nos introdujimos en el mundo musical festivalero a través
de La
Buena Vida, pero la verdad es que no disfruté prácticamente nada del
concierto a nivel personal, eso si, puedo asegurar que el resto del
público disfrutó muchísimo. Desde mi punto de vista me chocó que su
cantante Irantzu Valencia, no me transmitiese absolutamente nada con
la voz, plana en la mayoría de los temas, sonando prácticamente
igual a lo largo de ellos. Eso si destacaría ese breve “bis” a base
de silbidos completamente improvisado (o eso aseguraron) y una
canción a base de acordeón que dio a su música algo de la variedad y
profundidad que es lo que eché en falta en el resto del repertorio.
Cómo digo, el público disfrutó de lo lindo pero lo que yo vi fue un
grupo frío y sin actitud.
Tal vez mi concepción negativa de este concierto se deba a
lo que era el cabeza de cartel Eli “Paperboy” Reed, pero no
voy a hacer comparaciones de dos tipos de música que por momentos
casi puedo creer que son contradictorias (una de esas cosas que
ocurre en los festivales).
Perdón, no solamente estaba Eli, le acompaña un grupazo
llamado The True Lovers y eso no es gratuito. Ben "Robocop Scientist"
Jaffe, saxo tenor del combo, nos recordó la forma en la que se debe
presentar al “jefe”. Me trajo a la memoria a la reciente
presentación de Eddie Nichols en el concierto de Royal Crown
Revue, pero si Mando Dorame es todo elegancia y tranquilidad en
la presentación, el citado Ben Jaffe es pura adrenalina. De modo que
elegantemente trajeado hizo su entrada en escena el cantante y tras
“Ooooh We Baby”, comenzó el recital, basado en su último disco.
Realmente se te cae la mandíbula hasta el suelo, con toda
la gravedad de la voz de ese animal que es “Paperboy” ejerciendo su
fuerza sobre ella. Son de esas cosas que es difícil de explicar y
que hay que ver. La gente que haya oído su piropeado último disco (Roll
With You”) no se puede imaginar ni la mitad. Definitivamente fue la
voz del festival. La entrega, propia más de un animal al borde de la
extenuación está más cerca de la realidad que cualquier imagen
poética. Hasta en las canciones más lentas como “Wasting My Time” te
tenía en vilo por miedo a que en cualquier momento se pudiese romper
algo ahí dentro.
Creo que se le compara mucho con los grandes (Cooke, Brown
y Redding) simplemente para ensalzarlo y atraer la atención sobre él
y la verdad es que creo que es muy joven y muy pronto para nosotros.
De hecho, lo único relativamente forzado me pareció ese hincarse de
rodillas tan típico del soul (James Brown) pero del que no abusó,
eso si. Esa nimiedad da idea de lo redondo que resultó un concierto
que hasta a él se le quedaba pequeño (por tiempo) y fue una pena que
estuviese con ese tiempo constreñido, con ese corsé (hasta tres
veces le vi mirar su reloj) cuando la banda al completo respiraba,
te lanzaba por los aires y hacía moverse tu cuerpo. Esos ritmos
trepidantes me recordaron a una de esas frases maravillosas de Greg
Dulli en las que decía que el soul puede llegar a ser mucho más
vigoroso que el hardcore y esta noche pudimos llegar a verlo con un
conjunto que nos llevó en volandas y que cuyo adjetivo más marcado
podría ser: trepidante.
También me pareció curioso ver que tras la inicial
recepción un tanto fría del público (creo que de hecho, todavía no
estamos preparados para recibir este tipo de música, el soul, como
se merece y ahí me incluyo) este se fue calentando por momentos
hasta la ovación final: ¿así debe ser un concierto de soul? Sí.
Comunicador, con cierta simpatía impostada de gran artista,
siempre buscando la participación del público (si no, no sería soul)
destilaba en esos ritmos lentos de “(Am I Just) Fooling Myself” una
clase desbordante gracias no solo a la voz si no a la gestualidad, a
la forma de llevar a la banda y que esta le respondiese de forma tan
compenetrada.
Y tras hacer que la gente batiese palmas a toda velocidad a
modo de instrumento dentro de la última canción, se fue a lo grande
con “(Doin´ The) Boom Boom” (la anterior “Take my Love”
impresionante también) y dejando la típica sonrisa al personal (yo
todavía estaba recogiendo mi mandíbula) de las veladas que son para
llevarse a la tumba.
Probablemente ahora empiecen a salir artistas de soul
debajo de las piedras y espero que haya muchos que le hagan sombra
con talento. Ellos son simplemente ENORMES.
Repertorio:
Intro
Ooh Baby
Stake Your Claim
Waisting My Time
Getcha Back
It´s Easier
Break Every Heart
She Walks
Satisfier
Love of a Man
Fooling Myself
Take My Love
Boom Boom
GRUPO
Eli "Paperboy"
Reed: Cantante y guitarra
Ryan "Man Hawk"
Spraker: Guitarra y coros
Mike "Money"
Montgomery: Bajo y coros
Attis Jerrell
Clopton: Batería
Freddy Deboe:
Saxo tenor y barítono
Ben "Robocop
Scientist" Jaffe: Saxo tenor y Maestro de Ceremonias
Glenn Magerman:
Trompeta
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