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SUMMERCASE 08

Viernes 18 de julio

The Breeders

The Stranglers

Kings of leon

Biffy Clyro

Facto Delafé y las flores azules

Kaiser Chiefs

Texto: Ruth Bautista

Fotos: Juan Aguado

 

En ese fin de semana del verano en el que parecía que se iba a acabar el mundo en cuanto a conciertos-festivales, nosotros nos decantamos por el más cercano. La cita del viernes se preveía tranquila, una de esas tardes de deambular de escenario en escenario, cual abeja maya de flor en flor, sin demasiada emoción en juego, simplemente disfrutando de la ocasión. A la cita con The Kooks y The Shout Out Louds no conseguimos llegar, pues cuando entramos en el recinto (y comprobamos con desilusión que nada había cambiado desde la última vez) ya se encontraban sobre el escenario las hermanas Deal. Como el equipo de esta revista desplazado al Summercase nunca ha sabido valorar el legado (según los entendidos y gafapastas varios) de Pixies todos aquellos grupos satélites, sea cuales sea su distinta etiqueta como es el caso, aparte de “Cannonball” y poco más, The Breeders nos dejaron fríos pese a la inclemencia térmica.

 

El vagabundeo en el que estábamos inmersos nos llevó a continuación a echar un breve vistazo a The Stranglers y a su parroquia, entre la que pudimos adivinar a muchos angloparlantes. A pesar de su extensa trayectoria, que supera las tres décadas ininterrumpidas, The Stranglers no consiguió llamar la atención del personal local y el suyo fue un concierto algo desangelado. De vuelta al principal, los enérgicos Kings of Leon estaban agitando al personal sin contemplaciones, y cambio de nuevo de escenario para ver a Biffy Clyro y su eléctrica propuesta. Simon Neil y sus muchachos (por cierto, ¿cómo tres tíos pueden hacer tanto ruido?) nos inyectaron una dosis de ese emo pasado de vueltas, que siempre se agradece en estos festivales que adolecen a veces de ritmos demasiado pausados. Con la ayuda de temas como “Saturday Superhouse” o “Who’s Got a Match” se metieron en el bolsillo a la escasa audiencia que se concentraba en uno de los escenarios pequeñajos del festival.

 

Entre tanto paseo, hicimos una parada intermedia por la zona de puestos para recoger la que sería la gorra del festival, que regalaban en uno de los stands, complemento indispensable y acertado por la solana que nos cayó los dos días.

 

Tras tanto deambular sin destino fijo, nos dedicamos a reponer fuerzas, lo que nos vino muy bien ya que después presenciamos los dos mejores conciertos de la noche. El primero, y campeón absoluto del oro, fue el de los chicos de Facto Delafé y las flores azules, que reventaron la carpa que durante el resto del festival estuvo prácticamente vacía. Su buen rollito, tan rayano en lo patético que es una genialidad (“movamos todos las manos así, todos juntos, y quedará muy bonito” fue una de las proclamas desde el escenario) hizo a todos sonreír, bailar y pasar el rato más animado de los dos días. Desgranaron su último trabajo En la luz de la mañana con éxito y lamentaron que su tiempo de actuación fuera tan corto y se vieran obligados a finalizar el concierto (fueron los únicos a los que les oímos decir algo parecido…).

 

Con una sonrisa en la cara y una felicidad infantil (nunca usado este término negativamente) nos alejamos de la carpa hacia los otros dos escenarios que sonaban a continuación. En uno de ellos los Sex Pistols y en el otro The Raveonettes. Obviamente, nos decantamos por los segundos. Otra gran sorpresa de la noche. Tras su mediocre y pasable concierto en Madrid el invierno pasado, demostraron que son capaces de mucho más cuando eligen sus mejores temas para la actuación, rescatados sobre todo de sus dos últimos trabajos, Pretty in black y Lust Lust Lust. Cerraron con la oscura y genial “Ally, walk with me”. Para ellos fue la plata de la noche.

 

Entre medias, el señor fotógrafo hizo un intento con los Sex Pistols, aunque no tardó en volver con cara resignada… sin duda fue el concierto más innecesario de todo el fin se semana, ya que para tomaduras de pelo tenemos las columnas de opinión de ciertos periódicos de tirada nacional.

 

A los Kaiser Chiefs los vimos comenzar y quemar sus pocos cartuchos al cuarto de hora de empezar, con “Everyday I love you less and less” y “Ruby”. No sabemos qué hicieron el resto del tiempo, pues no nos quedamos a comprobarlo.

 

summercase 08

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