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MÁS ALLÁ DE LA VIDA
Una película de Clint Eastwood

Interpretada por:
Cécile de France, Matt Damon, Frankie McLaren, George McLaren, Jay Mohr y Thierry Neuvic ...

 

 

 

 

Texto: Ruth Sastre Sánchez

 

La última película de Clint Eastwood trata los que probablemente sean algunos de los temas que le quedaban por explorar como realizador al magnífico cineasta, y que podrían entrar en lo que se conoce como psicología social. Uno de ellos es el que los expertos llaman el “proceso de duelo.” Otro es el denominado “ciclo de dolor.” Finalmente, la película trata también la sempiterna cuestión de la culpa asfixiante que puede entrañar la supervivencia, el simple hecho de estar vivo cuando el contexto es particularmente traumático.

 

Tal y como indica su título, el hilo conductor de la película gira en torno al enigma de qué pasa después de la muerte, pero lo hace desde la perspectiva de los que se quedan, de los que sobreviven a los muertos y deben cargar con la experiencia de la pérdida el resto de sus vidas.

 

Ésta es una película sobre la dificultad de dejar marchar a los que se van, de aceptar la muerte, de vivir con ella, de compartirla pero, también, de la culpabilidad que le acompaña y que experimentan inexorablemente aquellos que la sufren en vida.

 

La experiencia de la muerte es tres cosas a la vez, encarnada en tres personajes distintos.

 

Para uno de ellos es una realidad que necesita ser reconocida, homenajeando a aquellos que no despertaron, que no sobrevivieron. Es la angustia por el reconocimiento, por revivir de alguna forma a los muertos a los que no se pudo salvar. La consciencia de la muerte se convierte en algo que es necesario compartir desesperadamente para que no caiga en el olvido.

 

Para otro, la excesiva presencia de la muerte es un lastre que impide mirar hacia el futuro porque el ciclo de dolor, y todos los sentimientos que entraña: rabia, frustración, tristeza, vergüenza, miedo, culpa… son revividos constantemente y ese proceso no puede cerrarse nunca.

 

Para el último la muerte es algo inaceptable. Tanto, que ni siquiera puede sufrir por ella. El duelo no se realiza porque al reprimir el dolor uno se acompaña de él permanentemente y, sin poder dejarlo atrás, termina buscando desesperadamente una última absolución, una orden del más allá para ir en paz. 

 

No me esperaba menos del Sr. Eastwood.

 

 

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