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PRIMOS
Una película de
Daniel Sánchez
Arévalo
Interpretada por: Quim
Gutiérrez, Raúl Arévalo, Adrián Lastra, Inma Cuesta, Antonio
de la Torre, Clara Lago ... |
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Texto: Ángel Morán Paredes
La atropellada escapada de tres primos intentando huir del presente
para toparse de cara con el pasado es el argumento del tercer
largometraje de Daniel Sánchez Arévalo. Tras ser abandonado en el
altar el día de la boda, Diego (Quim Gutiérrez) necesita una vía de
escape para no hundirse en una ineludible depresión. Sus primos
(Raúl Arévalo y Adrián Lastra) encontrarán la solución en un
improvisado viaje a Comillas, para reencontrarse con una antigua
novia de Diego, Martina (Inma Cuesta), quien le podría ayudar a
salir de ese bache. Volverán a cruzarse con personajes que alguna
vez formaron parte de su vida, sucediéndose todo tipo de situaciones
cómicas y absurdas.
Con este argumento, Sánchez Arévalo consigue su propósito, realizar
una comedia sin mayores pretensiones, y sin profundizar en la
psicología de sus personajes (o al menos no tanto como en sus
trabajos anteriores). Tras una exitosa carrera como cortometrajista,
realizó
Azul oscuro casi negro (2006), con la que se metió en
el bolsillo a la crítica y al público, y con Gordos (2009)
realizó un retrato social que le consolidó como una de las grandes
promesas del nuevo cine español. Tras la promoción de esta última,
Sánchez Arévalo quiso aparcar el drama para realizar una película
más ligera, y el resultado fue Primos, una comedia con la que
probablemente consiga atraer a un público más joven, sin defraudar a
sus ya múltiples seguidores.
Si hay algo que se pueda destacar de Primos es su magnífica
dirección de actores, pues en ese aspecto no ha variado nada
respecto a las anteriores películas. Para ello ha contado con sus
actores fetiches: Quim Gutiérrez (protagonista de Azul oscuro
casi negro), Raúl Arévalo (que ha trabajado en los tres
largometrajes de Sánchez Arévalo) y Antonio de la Torre (con el que
no contaba en un principio para esta película, pero del que
finalmente no pudo prescindir); y añadiendo un nuevo fichaje, Adrián
Lastra, protagonista de “40 El Musical”, obra teatral de la que
Sánchez Arévalo había escrito el libreto.
Los personajes que encarnan estos actores viven unas situaciones
dramáticas cuya deformación grotesca nos conduce a la carcajada;
pero en ningún momento podemos considerar que se trate de un retrato
social, el cual pudiera llevarnos a hablar de esperpento. Nada de
eso, el único objetivo de esta película es hacernos reír con unos
personajes que se comportan como unos auténticos “primos”, como
juega el título de la película. Luego no hay lugar para las
reflexiones psicoanalíticas a las que nos conducía Gordos.
En mi modesta opinión, el único pecado del que adolece Sánchez
Arévalo en esta película es haberse dejado llevar por el
sentimentalismo de rodar en su tierra natal. Esto le confiere cierto
carácter de postalita, pues da la sensación de que el exceso de
planos paisajísticos convierte a la película en promotora turística
de la comunidad cántabra. Pasan por mi cabeza varios títulos
recientes del cine español que cometen el mismo error. No obstante
estos hermosos planos rodados entre Comillas y San Vicente de la
Barquera no ensombrecerán la brillante carrera de esta joven promesa
del cine español.
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