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Texto:
Consuelo
Sánchez Condés
Rara vez la
adaptación de un musical ha conseguido tan gratificantes resultados
como el presente. No es la primera vez que se lleva esta obra al
cine, ya se hizo por ejemplo en Una chica de Jersey, (Jersey
Girl) de Kevin Smith, con Ben Affleck, Liv Tyler y Jennifer Lopez,
donde unos padres con sus respectivos descendientes observaban
atónitos la representación en la función del colegio.
Como toda
adaptación, requiere de una especial labor por parte del guionista,
que en este caso ha sido John Logan. Sweeney Todd, el
musical, consiguió ya en el 2005 el premio del teatro de Nueva York,
con 6 nominaciones a los premios Tony, a pesar de llevar en cartel
desde los 70.
Pero no ha sido el
éxito del musical lo que atrajo la atención de Burton, sino más bien
la posibilidad de la recreación en un clima gótico, y a la manera de
los cuentos sangrientos de los hermanos Grimm, donde las hemanastras
de Cenicienta se cortaban los talones para entrar en el zapatito, en
el que veía a Johnny Depp recobrando la estética de Eduardo
ManosTijeras, en el papel del barbero, cambiando las tijeras por
cuchillas de afeitar, y su ignorancia por ira; y a Helena Bonham
Carter con su inocente mirada que mantiene desde Una Habitación
con Vistas, de James Ivory, en su juventud, en el personaje de
la panadera, sin abandonar la dulzura, pero no con demasiados
escrúpulos.
En un musical, es
importante él sonido, y Depp, aunque no domina el cante, sí llega a
deleitar con silbidos. Rickman, borda nuevamente otro papel de
villano. Y Londres, es el personaje que arropa a todos los demás,
con sus calles estrechas, nebladas y neblinas, que aprovecha el
director para traer a la memoria de los personajes mejores tiempos
bañándolas en sol, días más luminosos. Y también para retarse a sí
mismo consiguiendo cada vez travellings más largos, más rápidos y
más lejanos.
En fin, una muy
buena obra, aconsejable, si bien no por las agradables escenas, por
la excelente interpretación. La adaptación se forma en nueva
creación. Y como consejo, sin desvelar mucho argumento, ver sin
haber comido en exceso...
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