música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
                en pantalla     dvd     especiales     series tv

 

 

WONDERFUL TOWN
Una película de
Aditya Assarat
Interpretada por:
Anchalee Saisoontorn, Supphasit Kansen, Dul Yaambunying.

 

 

 

 

Texto: Consuelo Sánchez Condés

 

Dicotomías. Como el agua feroz que arrastra la arena tranquila y mansa. Como las ruinas en medio de nuevas edificaciones. Como el muchacho de bien y provecho, contra el temible delincuente. Como la juventud de los descendientes de la tragedia, o los huesos desgastados de los ancianos supervivientes que buscan sin encontrar, los unos y los otros. Y otra vez, el bien y el mal. La bondad contra la maldad. La noche y el día. Sin punto intermedio.

 

Una música de ritmos suaves, pero de pausada contundencia no permite olvidar que la tragedia del tsunami sigue ahí, que hay mayores desgracias que las accidentales: las acciones gratuitas tienen consecuencias, y si el ser humano decide que las fatalidades de algunas emociones se sobreponen a las naturales, siempre se pueden causar desenlaces descomedidos.

 

Contrastes. La libertad de la necesidad, o la necesidad de libertad. La gran cuidad, que se intuye, pero no aparece; y el pueblo acorralado por el mar, a un lado, amenazante siempre, y las montañas, al otro, inexorables. Y de pronto, el destino brinda lo que parece una oportunidad, y se burla como siempre- Antepone las voluntades y circunstancias ajenas al desarrollo de esa tranquilidad que da el hallazgo tras la eterna búsqueda.

 

La tradición contra la evolución, la progresión. Esas costumbres ancladas que atan la mente, ciegan y hacen temer lo nuevo; que impiden ver lo que siempre se ha tenido delante y se ha ignorado, hasta que el interés ajeno por 'objetos' -o personas- cotidianos despierta recelos.

 

Leo que la protagonista es una chica callada, que no dice ni con qué sueña. Pero realmente, ¿hay algún indicio de que sueñe? O simplemente, se deja llevar, sobrevive, subsiste. Y ¿sobrevivirá? Todos han llegado y se han ido de su hotel, y aunque hay una diferencia entre los turistas y los viajeros (la diferencia está en esa intención inicial del viaje, que establece una estancia cerrada de antemano, y una visita de duración indeterminada, pero, visita al fin y al cabo), todos están de paso. Si alguien decide quedarse, los fantasmas de la tragedia, se encargarán de espantarlo.

 

Pero ella nunca se irá. Nunca pondrá esa solución lógica y menos difícil a la vida. Las obligaciones, la tradición, la herencia familiar, en todos los sentidos... Y ese pueblo maravilloso de Tailandia desenvolverá el manto, extenderá los lazos que captan, suaves, deslizantes, como el agua hasta que golpea. Seguirá realizando sus ceremonias de la desolación.

 

Aditya Assarat se estrena con esta película que ha recorrido festivales y ha recaudado premios, y se presenta como guionista con futuro de dramas que destrozan el sosiego para turbarnos y arrancarnos de ese descanso en un lento y tranquilo atropello de la mansedad. Que, evidentemente, tarda en juntarse los trozos y reponerse. Como el agua... ese líquido vital que es dúctil, y condescendiente, suave como nada, pero que golpea duro como un muro, implacable como todo. ¡Si lo sé no me baño!

 

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com