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Gala de inauguración

Gala de inauguración

Llum Barrera en la Gala de Clausura

Assumpta Serna

Abraham Gómez Rosales

Hafteinn
Gunnar, director de Rattlesnakes

Premiados en Alcine 38 |
Texto:
Ruth Bautista y
Juan Aguado
Fotos:
Juan Aguado
Frío e igual de acogedor que siempre. El festival de
cortometrajes de Alcalá de Henares es en noviembre una cita
ineludible. Es el momento del año en el que uno vuelve a sus
orígenes, sobrecogido por la nostalgia, y con la sensación de ir a
encontrarse con los suyos.
La experiencia de asistir a la muestra de cortometrajes es
que en ningún otro lugar uno se encuentra tan directamente con obras
llenas de ilusión, a lo que se suma ver en la gala de clausura a los
más que emocionados directores, actores, guionistas… (a veces, todos
ellos una misma persona) que aun no han perdido, en muchos casos, la
inocencia en esto de ser creativo.
CERTAMEN DE
CORTOMETRAJES NACIONALES
Dicho todo esto, hemos de admitir que la última edición de
Alcine, que va por su año 38, no ha sido una de las más memorables,
al menos en lo que a cortometrajes españoles se refiere. La sección
más importante (de momento), la de cortos nacionales, este año ha
estado realmente floja. Ningún corto verdaderamente destacable,
ninguna genialidad, salvo quizás la obra de Eduardo Chapero-Jackson,
que no sorprendió por la simple razón de que casi todos ya habíamos
visto con anterioridad el sobrecogedor Alumbramiento. La
tendencia de Chapero-Jackson por las historias emocionalmente
desagradables hará que nunca se lleve un premio del público en un
festival. Lo incomprensible es que su dirección y sus actores
también se hayan quedado fuera de la selección del jurado, que
decidió premiar por el contrario su música y su fotografía. Cerca de
la genialidad estuvo también Sergi Agustí y su energizante One
Goal, una historia de un equipo de futbol de chavales africanos
amputados por las minas en Sierra Leona. Original también es el
trabajo de Ione Hernández en El Palacio de la luna, narrando
la historia de una tragedia familiar desde el prisma de la foto
fija. Y no original, pero sí enternecedor fue La Clase, de
Beatriz M. Sanchos, corto en el que acompañamos a un grupo de
chavales en la preparación de una obra de teatro. De ejecución
impecable, demasiado, fue Dime que no, de Mateo Gil, con Fele
Martínez y Judith Diakhate. Excesivamente cargante fue 5 días de
Septiembre, en el que destacan sus dos actores, Kina Marull
(quien recordaba a la fierecilla salvaje que era Nicole Kidman en
sus inicios) y el estupendo Abraham Gómez Rosales, que se llevó el
premio a la mejor interpretación masculina. Destacable también fue
Viaje a Bangkok, de Dionisio Pérez Galindo, con esa joya tan
exótica que es el actor Victor Clavijo.
En cuanto al resto de largometrajes, nos gustó ¡Nena!,
de Lluís Segura, en el que recuperamos al niño Ramón Novel
(protagonista de Vestido Nuevo, visto en la edición anterior).
Siempre es interesante ver el mundo desde otros ojos, en este caso
el de dos niños. Ahondando en lo hortera y lo cutre,
Heterosexuales y Casados, de Vicente Villanueva Ribes, consiguió
el segundo premio Ciudad de Alcalá, y es que la comedia siempre sale
muy bien parada en este festival. El primer premio fue para El
Tiempo Prestado, de David González, posiblemente más por la
actualidad y crueldad inherente en la historia de un anciano
ninguneado por su familia, que por la realización del cortometraje.
CERTAMEN EUROPEO DE CORTOMETRAJES
Una de las secciones que se van consolidando año tras año
en este festival es la dedicada a los cortometrajes europeos a
concurso, que ha crecido tanto en importancia (se le dedican siete
sesiones) como en calidad. Aún así, si realmente se le quiere dar un
cariz internacional a este festival, se debería de aportar más
medios y un mayor aporte promocional a esta sección. Es una
verdadera pena que las sesiones se lleven a cabo en salas medio
vacías, con una escasa presencia de los directores invitados y que
estos no gocen de los medios necesarios para poder presentar sus
obras (algo tan sencillo como un micro y un altavoz a veces ayudan
bastante).
Otro de los detalles en los que quizás se deba trabajar
algo más es en cribar un poco más los trabajos, el hacer ver que
todo vale y permitir la entrada en esta sección trabajos de
distintos formatos y acabados es un gran error. Si estamos hablando
de un festival de cortometrajes de cine, pues debería proyectarse
sólo cine, creando “subsecciones” en las que tenga cabida el video,
la animación digital o incluso otros géneros como el documental.
Bueno, lo verdaderamente importante fue el material
proyectado, cuyo primer premio recayó en Rattlesnakes de
Hafteinn Gunnar Sigurdsson, cortometraje en vídeo que ahonda
en la importancia de las apariencias en una sociedad tan alejada a
la nuestra, como es la islandesa. El resto del podio estuvo
conformado por 52 procent de Rafal Skalski y el impresionante
Cosmic Station de Bettina Timm, en el que se muestra en
estilo documental los restos de un antiguo experimento de la extinta
Unión Soviética en la búsqueda de galaxias lejanas.
Otros premios menores fueron las menciones
especiales del Jurado para Tülerem de Laszlo Nemes, cuya
sencillez apabulla cuando caen los títulos de crédito y para One
Day de Ditte Haarlov Johnsen que relata crudamente la vida
diaria de una prostituta africana en Copenhague.
No entendemos muy bien lo que llevó al respetable a votar
como Premio del Público a Heureux qui comme Edouard de Franck
Lebon y Vincent Burgevin, pseudomusical medio satírico medio mal
gusto sobre el laissez-faire neocon tan sacudido en sus
cimientos los últimos meses. Más injusto es este premio cuando hay
otras obras que no rascaron bola, como por ejemplo dos cortometrajes
rumanos de gran nivel como fueron Alexandra de Radu Jude, en
la que un padre separado descubre que su hija de cuatro años ya no
le llama papa o A Casa de Paul Negoescu, en el que el
entrañable Gabriel Spahiu (el padre que llevaba a cuestas un viejo
televisor en el premiado por este mismo festival el pasado año,
Lampa cu caciula) hace de taxista en Nochebuena. Otro gran
cortometraje que se quedó sin recompensa fue Auf Der Strecke
de Reto Caffi, impecable en la técnica y quizás algo previsible en
el contenido.
PANTALLA ABIERTA
El público es el encargado de dar el premio en esta
sección, por lo que el sufragio del respetable decidió que La
Zona de Rodrigo Plá fuera la película ganadora de la presente
edición.
Interesante coproducción hispano mejicana que nos relata
que las verjas de un complejo residencial de los suburbios de Mexico
DF sirven para aislar igual en ambos sentidos. Con un plantel de
relumbrón (Daniel Giménez Cacho, Maribel Verdú, Carlos Bardem) nos
deja la sensación que está sumamente alargada para llegar los
noventa y ocho minutos, vamos, que se podía contar lo mismo en la
mitad de tiempo.
Esta película competía con otras que, a priori, deberían
haber sido del agrado del respetable, por un lado Lo Mejor de Mí
de Roser Aguilar, en la que Marian Álvarez interpreta el entrañable
papel de Raquel, que está dispuesta a hacer cualquier cosa por amor.
Película perfecta en todos los sentidos, que logra sacudirse los
demonios de las obras “de escuela” (todos los equipos técnicos están
conformados por alumnos de la ESCAC). Otro “caballo ganador” era
Los Cronocrímenes de un habitual del festival como Nacho
Vigalondo. No se puede ni debe desvelar nada de esta obra a quien no
la haya visto, por lo que seremos prudentes en este aspecto, sólo
detallar que Karra Elejalde está esplendido, así como el propio
Vigalondo. Lo inexplicable es que no contactara masivamente con el
público.
Tanto Tres
Días de Javier Gutierrez como Yo de Rafa Cortés, se nos
hicieron más densas, quizás no les favorecieron ni los horarios ni
los días de proyección, tras una semana intensa de sesiones.
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