música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
                                                                  libros        comics

ACCIÓN DE GRACIAS

Richard Ford

Anagrama, 2008

 

 

Texto: Marcos Ripalda

 

Frank Bascombe. Un nombre a recordar. Bascombe es el personaje que narra en primera persona esta gran novela que pone punto y final a la excelente trilogía iniciada con El periodista deportivo, que otorgó a Ford el reconociendo literario que ya merecía por sus relatos, y seguida por El día de la Independencia, que obtuvo los premios Pulitzer y PEN/Faulkner.

 

¿Qué queda por contar? Ford responde que todo queda por contar y hace mantequilla con el tiempo. Y es que se puede contar un día de este modo: “Pasaron el día columpiándose y luego vieron la tele hasta que les entró sueño”, que es lo que haría yo, por ejemplo, o bien extenderse, sin aburrir, en los pormenores de la existencia de este Frank Bascombe, al que hayamos en un período de incertidumbre emocional tras superar un cáncer de próstata, que no se diferencia demasiado, probablemente, de cualquier otro tipo. Y es que, una vez más, es tanto o más importante el cómo que el qué. Bascombe, por supuesto, profundiza, y en este ejercicio de introspección de lo cotidiano se adivina lo extraordinario; un análisis, por cierto, que podría resultar cursi, pomposo o fuera de lugar en la mayoría de los escritores. A este respecto, Ángel Zapata me dijo una vez en uno de sus talleres literarios, que lo más relevante de Ford es que es capaz de calzarte una confesión, una opinión, un paréntesis tremendo de esos que miran hacia dentro, sin que se resienta la narración y, lo más importante, sin que parezca que está rellenando páginas o que el flujo de la narración se le fue. Bueno, no dijo exactamente eso, pero el espíritu, espero, permanece. Y no puedo estar más de acuerdo.

 

Bascombe se interroga constantemente. No se obsesiona, conste, pero piensa. Puede detenerse y hacerlo. Precisamente esta posibilidad de detenerse hace factible la reflexión. Ha llegado el momento de mirar en todas direcciones. Con calma. Su vida está encarrilada, sí, bien lo sabe, pero hay nudos que aflojar. Dejar que la presión desaparezca. Y si antes lo hacía con empeño, debe seguir haciéndolo. Continuar. Nada sencillo en nuestros días. Pero que todos, necesariamente, hacemos. Seguimos. Chocamos. Alternamos. Miramos hacia otro lado. Permanecemos.

 

Acción de Gracias relata en muchas páginas unos pocos días. Los días previos del festivo al que alude el título, en la época en que Bush y Gore se estaban abofeteando de lo lindo, y todos sabemos cómo acabó.

 

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com