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FUNDACIÓN

Isaac Asimov

DeBolsillo

Año 2003

 

Texto: Juan Carlos Spinola

 

En sus orígenes, la serie La Fundación fueron unos relatos cortos que Isaac Asimov publicó en revistas de tipo pulp (denominación popular estadounidense que se daba a cierto tipo de revistas populares especializadas en el relato y la historieta). Cuando los editores le empezaron a hacer un poquito de caso, publicaron la trilogía (Fundación, Fundación e Imperio y Segunda Fundación) y dado el enorme éxito de la misma, vieron el filón y completaron la serie, de la misma extraña manera que hemos visto recientemente con Star Wars: primero, completando la saga por el final, con dos novelas más (Los límites de la Fundación y Fundación y Tierra), para terminar completándola por el principio con otras dos (Preludio a la Fundación y Hacia la Fundación), por lo que mi consejo es dejarse de pijadas y leerla siguiendo un orden lógico: Preludio a la Fundación, Hacia la Fundación, Fundación, Fundación e Imperio, Segunda Fundación, Los límites de la Fundación y, por último, Fundación y Tierra. También resulta interesante leerlos en el orden en que se escribieron, pero, teniendo en cuenta que ya están todos editados, personalmente lo considero una “frikada”. Y esto tiene su sentido, ya que el estilo narrativo es diferente: se nota tanto el paso del tiempo como la evolución en el lenguaje utilizado, así como el hecho de que la primera trilogía no es mas (ni menos) que la encuadernación de unos relatos cortos escritos para un público muy amplio; los dos libros del final están escritos con mas delicadeza, supongo que con la seguridad y la libertad que tiene un artista para poderse expresar sin limitaciones, y en los dos primeros se nota que estaban “metiendo prisa” al genio para que escribiera cualquier cosa, que como completa y finaliza la saga, se vendería como churros y como ya le quedaba poquito (murió en el 92 y Hacia la Fundación se editó en el 93)...

 

Nunca entenderé por qué esta obra, con tal magnitud social en su contenido, se trata como ciencia-ficción. Hay quien opina que se trata de la descripción de la decadencia del Imperio Romano, pero personalmente creo que estamos mucho más cerca de la descripción de la decadencia del sistema capitalista que de otra cosa. Es un intento desgarrado por llamar la atención sobre las distintas culturas existentes en la Tierra, las que quieren predominar, las que quieren que las dejen en paz, las que se mantienen al margen, las milenarias, las recientes, las imperialistas, las basadas en el poder de la Naturaleza, las dependientes, las que disfrutan a tope, las que viven para ser esclavos del sistema, por demostrar cómo todos se creen en posesión de la verdad absoluta, cuando realmente el que está por encima de todo eso es aquel que no se siente así, por explicar que el planeta entero es un Ser vivo donde el papel de los humanos es el de un virus... pero, si en vez de naves espaciales y viajes a través del hiper-espacio, nos hubieran presentado esta obra como un viaje en helicóptero narrado por Labordeta, lo habrían leído cuatro gatos.

 

Ahora que tan de moda están los libros llamados de “crecimiento interior”, creo que hay clásicos como éste que son los precursores reales de ese tipo de corriente, con el añadido de que nos acerca al mundo científico, tangible, real, empírico, y nos lo presenta a modo de novela, atrapando la curiosidad del lector.

 

 

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