| |
Texto:
Ruth Bautista
Sabor a chocolate
comienza con un paso dubitativo, homenajeando sin pudor aun clásico
como Seda, de Baricco, aunque titubeante por hacerlo
descaradamente. Una copia formal en cuanto a estructura y estética,
que como buena reproducción se deja leer fácilmente. Su única baza
real al principio es el contenido, que sustituyendo la seda por el
chocolate, permite tejer, o en este caso cocinar, un buen relato a
su alrededor, que capa a capa va creciendo a medida que avanza el
libro, así como un recorrido temporal cuidadoso por la historia del
último siglo.
El ritmo de la novela va variando con la historia, lento al
principio, ligero a mitad de camino y demasiado rápido en su final.
Y en paralelo se desarrolla el contenido en detalles, rico al
comienzo, equilibrado en el bloque central y algo pobre en su ocaso.
Parecería que Carmona hubiese querido acabar la historia, ansioso
por cerrar el círculo. Aunque la historia está bien rematada, el
jugoso desarrollo de ésta hubiera agradecido un final más pausado,
más elaborado.
Sin embargo, Sabor a chocolate es una novela corta
bien realizada y muy agradable de leer. Como una pequeña caja de
bombones con la que uno lamenta que se acabe demasiado pronto.
|