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Texto: Tomás
Sendarrubias
En las dos grandes del mundo del cómic parece haberse
establecido la costumbre de encadenar un macroevento con el
siguiente. Como efectos obvios, que en muchas ocasiones no da tiempo
a explorar correctamente las consecuencias de lo ocurrido y que la
calidad de dichos eventos muchas veces se vea disminuida. Pero por
suerte para nosotros, esto no ocurre con la colección que nos ocupa
este mes. Quizá porque a pesar de la publicidad que se le ha dado
(sea o no sea esto voluntad de Morrison), Crisis Final no se
trata realmente de un macroevento al uso, sino de una de esas obras
personales a las que nos tiene acostumbrados el genial Grant
Morrison, que, entre sus defectos o virtudes tiene la de no dejar a
nadie indiferente.
El escocés más polémico del mundo del cómic, autor de la
más controvertida etapa de los X-Men, de la era más épica de
la JLA, de la más reveladora etapa de Animal Man, del
fastuoso Los Cuatro Fantásticos: 1234 y de obras propias y
lisérgicas como Los Invisibles, nos trae con Crisis Final
la continuación de una historia que ya comenzó en otra de sus
obras magnas, Los Siete Soldados de la Victoria. En aquella
obra, en los números dedicados a Mister Milagro, se nos
contaba que había ocurrido una guerra en el Cielo, y que el mal
había triunfado. Darkseid y los dioses oscuros habían tomado forma
mortal y caminaban por la tierra. Y ahora, en Crisis Final,
Darkseid y los suyos continúan los planes que ya les viéramos
iniciar en aquella historia, con la diferencia de que ahora,
Morrison ha conseguido todo el Universo DC para jugar con él.
Superman,
Batman, Wonder Woman, el Green Lantern Corps,
Jaque Mate… todos los héroes de DC tienen su momento y su
participación en Crisis Final, o en los números sueltos y
miniseries que la rodean, Y el resultado es una obra simplemente
fascinante y que se convierte en todo un desafío para el lector, una
muestra del Morrison menos fácil de leer, pero desde luego, más
revelador y gratificante. Es una historia oscura, marcada por la
desesperación de una guerra que se ha perdido desde antes de empezar
la propia historia, por la fatalidad del destino… y por la capacidad
de los héroes de alzarse desde sus propias cenizas para hacer frente
a su momento más oscuro.
Como todo evento que se precie, Crisis Final está
rodeada de toda una plétora de miniseries y one-shot relacionados
con ella, y como de costumbre, estas disfrutan de una calidad
variable, aunque para variar, el nivel medio sea bastante alto, y
aunque es posible leer Crisis Final de forma autónoma, cada
una de estas pequeñas historias aporta algo al desarrollo general de
la trama, y son muy interesantes incluso de forma independiente.
Desde los números sueltos como Réquiem (donde se da la
despedida a un personaje base para el Universo DC), a Última
Voluntad y Testamento (donde los héroes tratan de cerrar sus
asuntos pendientes antes de su última batalla), pasando por
Sumisión (una historia de héroes vencidos) y Resistencia (cómo
un pequeño grupo dirigido por Jaque Mate se opone al oscuro destino
de la Tierra); o las series limitadas La Venganza de los Rogues
(en la que los enemigos de Flash se enfrentan a Libra y su
Sociedad de Villanos), la sublime Revelaciones (donde la ya
no tan nueva Question tiene que hacer frente a los seguidores de la
Biblia del Crimen), Superman Beyond (un curioso experimento
dibujado en 3D) y la auténticamente genial Legión de Tres Mundos
(serie que realmente no tiene mucho que ver con la Crisis, pero
tiene tal entidad que el mes que viene le dedicaré un artículo
completo), tienen un nivel de calidad medio-alto que hacen que la
lectura completa de toda la saga sea una experiencia inolvidable.
En el apartado gráfico, J.G. Jones realiza los primeros
números, realmente espectaculares, pero se trata de un dibujante con
unos tempos de trabajo bastante lentos, lo que llevó a que
enseguida necesitara la ayuda de uno de nuestros genios nacionales,
Carlos Pacheco, que se ha encargado de los números 5 y 6 (y ha
echado una mano en bastantes páginas en los números anteriores), y
finalmente, debido a que el contrato de Pacheco finalizó con DC, el
séptimo y último número fue realizado por un apresurado Doug Mahnke,
que no ha hecho aquí su mejor trabajo, por debajo de lo que está
haciendo en estos momentos en el mundo de los Green Lantern.
Aún así, el apartado gráfico de Crisis Final es bastante
satisfactorio.
En resumen, que aunque es una obra que no es fácil de leer,
merece la pena intentarlo… y hacerlo con la mente abierta para poder
disfrutarla.
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