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Texto: Tomás
Sendarrubias
En
diciembre, Planeta publicará en tomo los cinco números
que conformaron en Estados Unidos la serie limitada Final Crisis:
Revelations, bajo el título de Crisis Final: Apocalipsis.
Esta historia, publicada bajo la enseña de Crisis Final, nos muestra
la visión más sobrenatural y terrorífica de la invasión de Darkseid
y los Dioses del Cuarto Mundo, a través del personaje más
representativo del Lado Oscuro de DC, El Espectro.
En Crisis Final: Apocalipsis, Greg Rucka, con
los lápices de Philip Tan, utiliza la gran saga de DC de 2008 para
poner fin (al menos de momento) a una historia que comenzó en la ya
mítica 52, y continuó en La Biblia del Crimen. Renée
Montoya, convertida desde 52 en la nueva Question, y
personaje que se ha convertido en uno de los talismanes del autor,
continúa su investigación sobre el lado más religioso de la
organización criminal Intergang, la llamada Biblia del Crimen y sus
fanáticos seguidores, en un momento en el que el mundo parece
precipitarse hacia su fin de manos de Darkseid y los suyos.
La historia Rucka nos trae en esta apocalíptica saga ofrece
una historia propia, al margen en casi todo su desarrollo de los
acontecimientos de la saga principal, del mismo modo que Crisis
Final es perfectamente
comprensible sin Apocalipsis (de
hecho, hay algunos aspectos de continuidad entre ambas que son…
vamos a decir difíciles de casar). Con la Biblia del Crimen, la
Lanza del Destino, el Espectro, Batwoman, Vandal Savage y la
Cazadora como partes de la historia, la nueva Question tiene que
hacer frente a las profecías que revela la Biblia del Crimen,
tratando de que el mundo no sucumba por completo a la más absoluta
oscuridad. Para ello, Rucka aprovecha el trasfondo oscuro que ya ha
ido desarrollando en las historias ya mencionadas en una trama
sencilla pero atractiva por sí misma, debido sobre todo al original
uso que hace de uno de los villanos más clásicos de DC, que alcanza
aquí una nueva cota de maldad verdaderamente terrorífica.
Acompañando los argumentos de Rucka, tenemos los lápices de
Philip Tan, dibujante de la controvertida Patrulla-X: Los Draco,
y al que hemos visto bastante más suelto en Green Lantern: Agente
Naranja. La evolución de este dibujante filipino es palpable, y
sus figuras son mucho más ágiles de las que vimos en su
Patrulla-X, consiguiendo una correcta narración para una
historia bastante correcta.
En resumen, se
trata de un buen cómic, que se convierte en imprescindible si has
seguido 52 y La Biblia del Crimen. |