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Texto:
Marcos
Ripalda

Puede ser leído por un niño o por una niña.
Y el tema no es precisamente un cuento de hadas.
¡Claro que hay cada cuentos de hadas!
Un viaje a lo desconocido.
Pasito.
Pasito.
La soledad del emigrante.
Saltito.
Un excelente ilustrador australiano, Shaun Tan, que se pasa
a la historieta con un estilo fotográfico hiperrealista en tonos
sepia.
También arquitecturas imposibles y raros animales
domésticos.
Ciudad mágica.
Códigos indescifrables, Babel recurrente.
Novela gráfica ilustrada sin palabras.
Silenciosa.
Por fortuna, el aspecto estético-compositivo no prima sobre
la narración.
Hipótesis del propio autor.
Abierto a múltiples interpretaciones.
Imagen muda universal.
Invita a la recreación.
Metáforas.
Colas de reptiles.
Opresión.
Estamos en un planeta muy extraño.
No lo digo yo.
Acogida.
Historias de quienes vinieron.
Esperanza.
Reunión familiar.
(…)
Llama la atención la amabilidad de quienes acogen al nuevo
inmigrante.
Porque quien acoge fue antes acogido.
Inmigrantes, por tanto, somos todos.
Primero nos acoge la madre y luego nos pasamos toda la vida
incómodos, emigrantes para siempre.
(…)
En 2001,
Shaun recibió el World Fantasy Best Artist Award por el conjunto
de su obra.
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