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Texto: Tomás
Sendarrubias
Este mes de Marzo pasado acabó finalmente la gran epopeya
que Geoff Johns llevaba años preparando en Green Lantern, epopeya
que arrancó en el momento en que el guionista puso sus manos sobre
el Green Lantern de la Silver Age, Hal Jordan, en Green Lantern:
Rebirth y que ha tenido en La Noche Más Oscura su
colofón… de momento.
Desde que al final de La Guerra de los Sinestro Corps
se anunciara la cercanía de La Noche Más Oscura y
mientras en Green Lantern (Geoff Johns, Iván Reis y Philip
Tan) y Green Lantern Corps (Peter Tomasi y Patrick Gleason)
desarrollaban La Guerra de la Luz, todos sabíamos lo que se acercaba
en el horizonte por la propia publicidad que Johns dejó en las
últimas páginas de dicha saga: Los Muertos Se Alzarán. Y todos los
acontecimientos que hemos visto en los últimos meses en las dos
colecciones más cósmicas de DC han anunciado durante meses la
llegada de este evento, disponiendo Johns las fichas del inmenso
tablero de ajedrez en el que se disponía a jugar. Las profecías de
Ysmault, el origen de Mano Negra, la propia Guerra de la Luz, las
manipulaciones de la Guardiana herida… Y finalmente, el evento
estalló.
Y los muertos resucitaron por todo DC. La historia
principal se desarrolla, como viene siendo habitual, en una serie
limitada de 8 números, además de en las colecciones mensuales de
Green Lantern y Green Lantern Corps; y también como
viene siendo costumbre, La Noche Más Oscura de desborda de estas
tres colecciones al resto del Universo DC, a través de series
limitadas de tres números (Batman, Superman, Wonder Woman,
Titanes, JSA y Flash), fill-in (JLA, Secret Six,
Outsiders…) e incluso durante un mes determinado, se
“resucitaron” colecciones ya muertas con números especiales en los
que se ahonda en determinados personajes (Question, Atom and
Hawkman, Escuadrón Suicida…).
El concepto es sencillo, por todo el Universo DC, los
muertos se alzan, viejos amigos y enemigos de los héroes vuelven a
la vida, y los héroes tienen que lidiar con ellos mientras todo el
cosmos parece irse al garete con el regreso de un viejo enemigo de
Green Lantern que parece tener la respuesta al por qué de todas las
resurrecciones que hemos visto en los últimos años en los cómics de
DC. A lo largo de La Noche Más Oscura tenemos un buen número
de bajas y resurrecciones, algunas sorprendentes y otras no tanto, y
si bien es cierto que con el gran número de cruces y series
limitadas que aparecen uno termina un poco saturado de muertos que
se alzan, la verdad es que la serie principal y las dos relacionadas
con la franquicia Green Lantern saben mantener el interés, y Geoff
Johns demuestra que sigue siendo probablemente el mejor guionista de
todo el panorama del cómic americano, dándonos buenas dosis de
acción con un buen número de sorpresas que realmente lo que hacen es
preparar el camino para lo que llegará después de La Noche Más
Oscura, que es, por supuesto y como no podía ser de otra manera,
El Día Más Brillante.
En el apartado gráfico, la historia principal está en manos
del compañero de Johns en Green Lantern, Iván Reis, que se
muestra magistral en la mayor parte de la serie, con viñetas
auténticamente gloriosas; y a su lado, Patrick Gleason continúa
poniendo los lápices a los guiones de Tomasi en Green Lantern
Corps, mientras que un genial Doug Mahnke da el relevo a Reis en
Green Lantern con tal habilidad que se convierte en uno de
los autores revelación del panorama actual del cómic.
En resumen… una historia que, si eres seguidor de los
cómics de DC, no podrás perderte… ni debes hacerlo.
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