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Texto: Ángel Muñoz
Ante todo, mucha calma. Eso decían unos tal Siniestro Total
allá por los primeros noventa. Ante todo, mucha calma, rezaba a
finales de los sesenta como un mantra uno de los mejores personajes
del maestro Robert Crumb: Mr. Natural, mientras guiaba a nuestras
pobres almas sumidas en el marasmo de la ceguera provocada por los
mass media hacia la trascendencia a través de un baño de
ácido y depravaciones sexuales. Nada ni nadie nos va a salvar de
nosotros mismos!!! Pero Mr. Natural nos hará ver la verdad tras el
cristal sucio, lo que de verdad importa, que en el fondo no es
mucho.
Si señalábamos el ya reseñado en Plataforma 21 Robert Crumb,
Recuerdos y Opiniones,
maravilloso volumen de conversaciones con este genio, icono de la
contracultura americana de los 60, como el paso ideal para comenzar
a acercarse al vastísimo universo del artista; con el librito que
nos ocupa, un genial producto de La Cúpula, primorosamente editado y
encuadernado, los neófitos tendrán la oportunidad de conocer el
mundo de, para mi gusto, uno de los mejores personajes de Crumb.

Las Enseñanzas de
Mr. Natural – Iluminaciones, recoge una serie de historietas desde 1976 al 2008 de este entrañable
vejete barbudo, gurú de los 60 rodeado de una caterva de personajes
angustiados y fracasados, restos colgados en la resaca de la década
del amor, en busca de una luz proveniente de los supuestos poderes
místicos del sabio.
Ya dijimos que siempre hay que dar una vuelta más a las
historietas de Crumb. Son sucias, grotescas, bizarras,
descacharrantes delirios lisérgicos, aventuras surrealistas de
personajes enfrentados al sistema, y triunfalmente derrotados, y
siempre bajo ese cristal empañado se esconde una feroz crítica, no
solo política y social, sino a cada uno de nosotros; el ser humano
es capaz de lo mejor, Crumb siente una especial debilidad por los
seres inadaptados, expulsados del jardín del edén de neón, pero
usualmente es capaz de lo peor, somos mentirosos, mezquinos, ruines,
falsos y crueles … y Crumb nos escupe en la cara toda esa carga de
verdad a través de sus personajes, nos desnuda … y se ríe. En las
historietas de Mr. Natural es donde probablemente tanto el fondo
como la forma alcancen sus niveles más claros.
En este libro se escogen con grandísimo acierto una serie
de historietas que
abarcan casi 20 años de Mr. Natural, pero tienen
una continuidad temporal, y ciertamente son demenciales. Comienzan
con un inocente paseo de Mr. Natural por el campo y su caída en un
agujero donde tratará de buscar como siempre un estado de lucidez y
trascendencia a través de la meditación aprovechando las horas
muertas que pasará allí; tras su feroz combate con el aparecido
diablo Pizuzú, azote de los antiguos caldeos, alcanza la libertad y
un estado de claridad que tratará de contagiar a su amigo, y
personaje principalísimo de su mundo, Flakey Floont, que sin embargo
le internará en un manicomio. Años después Mr. Natural escapará y su
aparición hundirá al pusilánime Floont en estados aún más profundos
de angustia y depresión. Floont es el personaje con el que Crumb
retrata las más bajas pulsiones y miserias del ser humano en las
historietas de Mr. Natural. Es mezquino, ruin, egoísta,
autocompasivo, presa de sus pulsiones sexuales desbocadas, quiere
ser el marido y padre perfecto, pero no puede escapar de su
monstruoso ego nacido en un horrible y violento complejo de
inferioridad, solo busca a Mr. Natural para que le reafirme en sus
posiciones o le de consejos fáciles a situaciones concretas, y le
odia cuando le dice a la cara la verdad … seguro que todos podemos
pensar en alguien con este comportamiento, como dijo Diderot: “Los
hombres queremos tener muchos amigos pero no serlo de ninguno”. El
ateo profesor Wanoswski, Diablesa… los personajes “secundarios” son
inmensos.
Y qué decir de la forma, de esa forma bizarra y demencial
de la que hablábamos. Esa forma que tan a pesar del autor fue la que
escandalizó en los USA a finales de los 60 hasta llevarle a cotas de
popularidad que ni asumió ni quiso ni comprendió. Esa forma es en
las historias de Mr.Natural donde alcanza las cotas más
desternillantes. En este volumen tenemos la serie de la Diablesa,
mujer rotunda (como todos los modelos femeninos de Crumb) y temible,
enorme, sucia, viciosa y violenta, deslenguada y dotada de una
larguísima lengua alienígena, a la que se beneficia Mr. Crumb y se
quiere beneficiar Floont con una obsesión rayana en el delirio. Mr.
Natural logra meter su lengua en el cuerpo haciendo que desaparezca
la cabeza y consiguiendo así hacer de ella un ser dócil que funciona
mediante un cerebro secundario situado en el culo y se la alimenta
por una tapa en el cuello… brutal. La historieta con la discípula
cíclope de Mr.Natural. Shumano el humano, otro personaje
interesante, y su convicción de que Mr. Natural es uno de los Siete
Sabios después de que Floont lo viese crecer hasta alcanzar el
tamaño de un árbol…. las historietas de Mr.Natural nos harán reír
hasta decir basta, y cuando paremos nos harán pensar en qué hay de
todo eso aquí abajo. Impagable “Mr. Natural wants to talk you” en la
que directamente nos hace reflexionar sobre la demasiada atención
que podemos llegar a prestar a los medios de comunicación de masas,
y cómo podemos llegar a ser sus marionetas, nosotros y toda la
sociedad.

No solo recomendable, imprescindible, sobre todo si
queremos acercarnos al universo de un genio, de Crumb, a través de
todo un personaje con mayúsculas de la historia del cómic: Mr.
Natural.
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