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Texto: Tomás
Sendarrubias
Dentro de los tie-in que surgieron para aprovechar el tirón
de Crisis Final, hubo una serie limitada que brilló con su
propia luz desde el momento en que se anunció, debido sobre todo al
tándem que iba a crearla. Cuando DC Cómics anunció que habría un
Crisis Final: Legíón de Tres Mundos con guiones de Geoff Johns y
dibujos del maestro George Pérez, todos los aficionados al cómic
supimos que se acercaba algo grande. Y una vez leído, desde luego
que cumple con todas las expectativas… y más.
Legión de Tres
Mundos
es una historia que enarbola la banderola de la Crisis Final
probablemente sólo por decisión del editor jefe de DC, Dan DiDio,
porque realmente la historia que cuenta es totalmente ajena a la que
nos cuenta Morrison, y que hunde sus raíces en toda la obra titánica
que el genial Geoff Johns está llevando a cabo en el Universo DC
arrancando desde Crisis Infinita y tomando temas que han ido
quedando abiertos en las series que el guionista maneja. De hecho,
la historia continúa directamente los acontecimientos de la
Guerra de los Sinestro Corps y la llamada Saga del Relámpago
que desarrollaron a la par el propio Johns y Brad Meltzer en JSA
y JLA, de modo que el guionista tiende un inmenso puente
a través de toda su obra, puente que tiene su primera parada de lujo
en Legión de Tres Mundos y que continuará hacia La Noche
Más Oscura.
La historia de Legión de Tres Mundos comienza con la
llegada de Superboy Prime, el personaje que
volvió al Universo DC en
Crisis Infinita y que Geoff Johns ha convertido en uno de sus
personajes fetiche, al Siglo XXXI. Dispuesto como siempre a destruir
el legado de Superman, Prime reúne una nueva Legión de Supervillanos
con la que enfrentarse a los herederos directos de Superman en el
Siglo XXXI, la Legión de Superhéroes. Pero la Legión no está pasando
sus mejores momentos, la Tierra amenaza con romper con los Planetas
Unidos debido a la explosión de xenofobia promovida por Terráqueo y
su Liga de la Justicia, como pudimos ver en Superman, y
debido a diversos motivos que iremos viendo en el desarrollo de la
historia, muchos de sus miembros no se hayan disponibles en
principio. Es entonces cuando Brainiac 5 comienza a tramar su plan
para enfrentarse a Prime y su Legión de Supervillanos, y para ello,
recurre, como primer arma a Superman, dando comienzo así la
historia.
A través de los cinco números de esta serie limitada, Johns
nos cuenta una historia cuajada de acción y revelaciones, donde cada
número es importante para entender el Universo DC que estamos viendo
y el que está por venir. Johns explora diferentes conceptos para la
Legión
de Superhéroes, un grupo que lleva más de veinte años, desde
que concluyera la Crisis en Tierras Infinitas, dando bandazos
y sin un rumbo claro, y da coherencia a las diferentes versiones de
la Legión que hemos visto en los últimos tiempos. Además,
descubriremos en estas páginas qué planeaba Brainiac 5 al enviar a
sus Legionarios al pasado durante la Saga del Relámpago, el motivo
de la presencia de Starman en el Siglo XXI, el regreso de dos
importantes personajes de DC que habíamos dado por perdidos, y la
revelación de la verdadera identidad de uno de los enemigos clásicos
de la Legión… que no es poco.
En cuanto a los dibujos, George Pérez demuestra en los
lápices que sigue siendo uno de los mejores narradores gráficos del
panorama del cómic, y que no ha perdido un ápice de su habilidad en
los más de veinte años que lleva en la cumbre de esta industria. La
expresividad de sus personajes y su diseño de viñetas es,
simplemente, impresionante, y desde luego es el mejor dibujante de
escenas de acción que tenemos a día de hoy, que consigue que en una
serie donde tenemos posiblemente bastante más de cien personajes,
cada uno de ellos sea perfectamente identificable frente a los
demás.
En resumen, Legión de Tres Mundos se convierte en la
continuación no oficial de Crisis Infinita y a través de
ella, de la propia Crisis en Tierras Infinitas (dibujada
también por George Pérez, por lo que la continuidad se da también en
el aspecto gráfico), hasta el punto de que perfectamente podría
haberse llamado Crisis en el Tiempo, o Crisis de Legiones Infinitas.
Es una historia con entidad propia, con peso suficiente como para
ser completamente independiente de la Crisis Final, y desde
luego, mucho más sencilla y dinámica que esta última. Una pequeña
joya del cómic actual.
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