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Texto: Ángel Muñoz
Este pequeño volumen de Astiberri nos proporciona 12 historias
cortas, pequeñas capsulas de humor negro con una impecable factura
de su creador Miguel B. Nuñez con un efecto hilarante inmediato
banalizando a su imponente protagonista: nada menos que
la Muerte.
El
prologo de Max es genial. Jugando con los significados etimológicos
de la palabra “muerte” logra poner en jaque el carácter definitivo
de la parca a manos de los narradores, de los contadores de
historias, de las que se alimenta el monstruo y a través de las que
nos salvamos del vacío oscuro que supondría sin ellas el zarpazo de
la Bestia. No digo más, una página rebosante de ingenio que se
convierte e n antesala perfecta por su acierto a estos doce relatos.
Con su característico trazo, sencillo, divertido y eficaz, Miguel B.
Nuñez, nos presenta a una Muerte encarnada en un ser huesudo, alto y
enjuto, empeñado en hacer su trabajo lo mejor posible, y topándose
en su misión con vampiros que suponen una competencia desleal a su
misión, niños que no la temen, médicos que rescatan de sus garras a
sus “clientes”, asesinos que le ayudan… hasta el hilarante final en
el que se descubre que hasta la Muerte tiene sus temores…
No
es fácil ya de encontrar, pero lo haréis en algunas tiendas
especializadas. Con apenas cincuenta páginas, merece la pena
abandonarse en los brazos de la Definitiva. |