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Texto:
Marcos
Ripalda
El
debut de Absentee es una sorpresa que no esperaba a estas alturas
del año. Una sorpresa para incluirla en la lista de lo mejor del
año. Y todo se ha debido a una casualidad. Les cuento. Como el grupo
empieza por A, pues se lo pueden imaginar. El ipod, las prisas en el
metro y uno, con tanto ajetreo por la mañana temprano, aplastado
entre una mujer blanca soltera busca y un ancianito al que nadie le
cede su asiento, que no atina con la rueda, y se equivoca y le da al
botón para que suenen todos los grupos. Y como va de la A a la Z,
pues les tocó a estos ingleses. La voz seductora de Dan Michaelson,
muy similar a la de Micah P. Hinson, y los perfectamente ubicados
coros de Melinda Bronstein hicieron el resto. Canciones delicadas
como “Weasel” o “You Try Sober” y el contundente final prácticamente
instrumental de la estremecedora “Treacle”, la mejor canción de este
notable disco, los sitúan, desde ya, como el mejor debut del año
para un servidor. Porque Absentee practican un rock tranquilo al
estilo de Lambchop, Prefab Sprout o Tindersticks pasados por las
letras de un Jarvis Cocker intoxicado de Leonard Cohen.
Absentee publicó el año pasado Donkey Stock, EP que, según
las críticas leídas por un servidor, ya vislumbraba lo que sería
este magnífico Schmotime. |