| |
Texto:
Marcos
Ripalda
Eluvium
es el nombre del proyecto personal de Matthew Cooper. En su cuarto
trabajo, Cooper ha rebajado el nivel de experimentación en beneficio
del clasicismo, sin abandonar el ambient que le ha convertido
en una reconocida figura de este género underground, junto
con los aburridísimos Stars of the Lid. En Copia ha optado
por unas melodías minimalistas donde se dan la mano Mozart y el
Brian Eno que hacía música para aeropuertos.
Hay en este álbum la voluntad de crear paisajes sonoros de
belleza narcótica mediante loops y capas finísimas de
carpaccio electrónico que, en ocasiones, resultan francamente
aburridos. Pero narcótico no es siempre sinónimo de aburrido. De
hecho, es un placer dejarse untar los oídos con ese barniz
ambiental, transmutado en una verdadera orquesta, donde cada pieza
está dispuesta de la única forma que podría estarlo. Y sólo por esos
minutos donde la cadencia es perfecta e inenarrable, merece la pena
hacerle un hueco en nuestra estantería. “Prelude
For Time Feelers” o “Radio Ballet”, por ejemplo,
construidas ambas con una sencillez apabullante, sitúan a Cooper
como epígono perfecto de Michael Nyman, que no sólo hizo la banda
sonora del filme El piano (1993).
A pesar de que
Copia es un disco poco original, empezando por su título, que
no parece nada casual, no se ve menoscabada su calidad, pues es
innecesario cuando algo suena tan agradable. Sé que podría
prescindir de adjetivo tan pobre, pero, ya saben, una rosa ya no es
una rosa cuando se han dicho tantas cosas sobre ella.
www.eluvium.net
|