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Texto:
Ángel Muñoz
Y con el correspondiente tercer trabajo, la promoción del
2004 en las Islas Británicas deja sus triunfadores para la
posteridad musical. Los chicos de Leeds tienen una trayectoria
similar a los otros claros vencedores de esta historia:
Franz Ferdinand.
Paralelamente a las ostias de los otros grupos que la prensa
especializada británica encumbró en ese primer brillante y prolífico
lustro de nuestro siglo, como Bloc Party
o Maximo Park, los escoceses y
los chicos de Ricky Wilson tuvieron un disco de debut realmente
deslumbrante, un rápido y decepcionante segundo largo y un tercer
trabajo si no tan fulgurante, tal vez de más calidad, mejor
producción y composición, y en definitiva, más maduro y brillante.
Como olas que van dejando sedimentos tras retirarse, solo los
mejores quedan y perduran. En el rock y sobre todo en UK de la mano
de su poderosísima prensa musical, es completamente cierto que lo
difícil no es llegar, sino mantenerse. Ocurrió en los noventa con el
britpop de Oasis,
Ocean Colour Scene o
Blur, siguió a finales de la década
con The Music (quién se acuerda
de ellos) o Simian dando una
nota de color lisérgico y divertido, tal vez anticipando el
hedonismo del movimiento sísmico que musicalmente sacudiría las
Islas unos años más tarde. Hasta entonces, aun hablando de grandes
grupos, todo ha sido un pálido intento de resucitar la enorme
gloria que dio al rock británico el amplísimo elenco de grupos
ilustres desde The Jam a
Joy Division, desde
The Clash a
The Smiths,
Pulp o los
Stone Roses, y tantos, tantos y
tantos… ¿inscribirá la promoción del 2004 sus grupos con letras
doradas en el wall of fame de aquí a quince años? El tiempo lo dirá,
de momento estos dos caballos ganadores aguantan más y mejor que los
inmediatamente anteriores.
Y metidos ya en pomada, hablemos del disco que nos ocupa,
aunque ya algo tarde, es de finales del 2008, creo que es uno de los
mejores trabajos de finales del año pasado, y recientemente ya en el
2009, los cinco chicos de Leeds lo han confirmado en los escenarios
de nuestro país con su potente directo.
Con Off With Their Heads no sorprenden, hacen lo que mejor
saben hacer, con una producción y unos arreglos mucho mejores y un
sonido tal vez algo más sosegado que su primer trabajo, pero con una
contundencia y coherencia mayores que sus dos anteriores entregas.
Puede que no tenga canciones tan directas como “Na Na Na Na Naaaa”,
“Every Day I Love you Less and Less” o “I Predict a Riot”, de su
maravilloso Employement, pero el trabajo en su conjunto
supera con creces al mediocre Yours Truly, Angry Mob, y deja
unas cuantas canciones de una gran calidad, con aroma a hit y
concebidas directamente para el punto fuerte de una banda
musicalmente limitada pero devastadora en directo. “Never Miss A
Beat”, “Can’t Say What I Mean”, “Tomato in The Rain” o “Addicted To
Drugs”, para mi gusto las mejores, se basan en estribillos
pegadizos, contundencia, ritmos post punk, y esos arreglos
electrónicos tan característicos de la banda, que quedan tan
graciosos y simpáticos y que son la sal de algunas de sus
composiciones.
Siento ser pesado, pero como en el juego de las diferencias
y similitudes, no dejo de verlas con Franz
Ferdinand y su tercer trabajo: también los de Leeds, aun
siendo este tercer trabajo mejor que el anterior, han dejado en él
algunas de sus peores canciones, “Spanish Metal” es realmente
horrible, para mi gusto lo peor que han hecho, con tonos
aflamencados que hacen referencia a los peores y más manidos tópicos
sobre nuestro país.
Lo dicho,
puede que no imprescindible ni maravilloso, pero un buen trabajo,
sobre todo necesario para comprender la trayectoria de uno de los
grupos más significativos de la música inglesa de los últimos cinco
años, y quién sabe si de uno de los grupos a tener en cuenta en el
futuro para calificarles verdaderamente de GRANDES.
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